Como Cambiar De Identidad Y Convertirse En James Bond:

El cantante melódico americano Frank Sinatra afirmo (en su exitazo de 1969 “My Way”) que tenía “muy pocos arrepentimientos que confesar”. La vocalista francesa Edith Piaf en 1960 (“Je ne regrette rien”) declaro que no tenía ninguno. De la misma manera lo hacía el británico Robbie Williams, con su single de 1998 “No Regrets”. De acuerdo a un estudio reciente de British Heart Foundation (BHF), sin embargo, más del 50% de los cuestionados pasaron al menos dos horas y quince minutos semanales deseando haber hecho “decisiones mejores en su vida”. Encabezando la lista de BHF estaba “no haber viajado lo suficiente y visto más partes del mundo”- un reclamo criticado por la columnista India Knight (el 25 de noviembre en Sunday Times) por ser “quejas completamente sin sentido” con el argumento de que “si usted quiere viajar más, compre un ticket de avión”. En contraste, el periodista del “Daily Mail”, Emine Sinmaz, observo (el pasado 22 de noviembre) que esto no es posible para todos: “Más de un tercio de nosotros no contamos con suficiente dinero, lo que nos hace dejar de cumplir nuestros sueños”. El número 2 de la lista de BHF era “no haber mantenido mas contacto con amigos del pasado”, seguido por “haber hecho muy poco ejercicio, no haber ahorrado el suficiente dinero y haber empezado a fumar”. “Haber injerido demasiado alcohol” se encontraba en el número 14; “no haber aprendido a tocar un instrumento musical correctamente”, en el número 16, y “haber escogido asignaturas equivocadas en el colegio o la universidad”, número 18.

Ademas, no se mencionaba en este sondeo BHF que algunos padres, al parecer, no están contentos, en retrospectiva, con la elección del nombre para su bebé. Como publicaba el Daily Mail, muchos de los que optaron por William, Oliver, Jack, Alfie o Thomas, y (para chicas) Chloe, Ruby, Olivia, Emily o Grace terminaban pensando que habían cometido un error. En estas circunstancias, hay una solución disponible: antes del primer cumpleaños del niño, se puede cambiar su nombre de forma gratuita, aunque se deberá abonar una tasa de entre 7 y 10 libras por un nuevo certificado de nacimiento. A partir del primer año, cualquier documentación con cambio de nombre tendrá un coste de entre 33 y 50 libras dependiendo en quién procese la solicitud (un abogado o una organización registrada). No se requiere el consentimiento del niño, ni ellos tampoco pueden cambiar su nombre sin el acuerdo de sus padres – hasta que alcancen la edad de 16 años. Después, si, por ejemplo, el hijo del chef famoso Jamie Oliver y su mujer Jools no quiere ser llamado más “Buddy Bear”, ya puede hacer algo al respecto. Es una opción que al final también puede interesar al hijo de Julia Roberts, “Phinnaeus”, al de la actriz Shannon Sossamon, “Audio Service”, a la hija de Beyonce y el rapero Jay Z’s, “Blue Ivy” e incluso a “Harper Seven”, la hija de David y Victoria Beckham.

De hecho, “Newslite TV” ha señalado que un “número record” de personas en Gran Bretaña están cambiando sus nombres. Pero, frecuentemente (el contrario de los vástagos de algunas celebridades) van de “los que suenan más sensatos a los más excéntricos o incluso raros”- como el caso de William George Knox-Gore, de Swansea, que se cambió a “Elvis Arron Presley”; Alan Tunnard, de Southampton, que se convirtió en “Aston Martin” (el coche deportivo asociado a James Bond); y Edward Renard, de Wandsworth, que se reinventó a sí mismo como “Danny Becks Beckham”. El Servicio Británico de Escritura Unilateral (UK Deed Poll Service) enfatiza que hay una amplia variedad de razones (no solo “por diversión o por ser diferentes”) porque la gente toma este paso, como “anglicanizar su nombre para evitar la discriminación (especialmente al buscar empleo), hacerlo así más fácil de pronunciar o (si son artistas animadores), para poder utilizar formalmente su nombre de escena”. El apellido de la actriz americana Jennifer Aniston era originalmente “Anastassakis”, Bruce Willis nació en Alemania como “Walter Willison” y la británica Dame Helen Mirren (estrella de la película “The Queen” y de la serie de detectives de ITV “Prime Suspect”), comenzaba la vida como “Ilynea Lydia Mironoff”. Otros motivos pueden incluir a aquellas parejas que (al casarse o comenzar una unión civil) quieran tener un apellido compuesto (Jones-Smith) o combinar sus apellidos previos (Jonsmith).

Una “Escritura Unilateral” se define en “freedeedpoll.co.uk” como “un estilo de contrato legal que afecta a una sola persona que se compromete de abandonar su antiguo nombre, usar siempre el nuevo y todo el mundo tendrá que referirse a ellos únicamente por este nuevo nombre”. Las restricciones implican que el nuevo nombre no debe ser “imposible de pronunciar”, no puede incluir signos de puntuación, no puede dar la falsa impresión de que se tiene un honor, rango, título o galardon académico (Sir, Lord, Lady, Baroness, Professor y otros), no puede tener más de “250 caracteres (incluyendo espacios)” y que no intente “hacer pasar por otra persona”. No hay protección de derechos de autor para los nombres de las personas, pero, si alguien se transforme en “Elton John” y publica canciones con ese nombre, el “verdadero Sir Elton” podría tomar acciones legales contra esta persona por “violación de marca registrada”. Los extranjeros residentes en el Reino Unido que estén considerando cambiar su nombre deberían comprobar primero que esta solicitud es aceptada por las autoridades en su país de origen.

La mayoría de la poblacion, por supuesto, mantiene los nombres que se le dieron al nacer. Datos de la Oficina para Estadísticas Nacionales de Reino Unido (ONS) indican que “Harry” es actualmente el nombre más popular para los bebés en Inglaterra y Gales (ha subido desde el puesto 3 del año pasado), seguido de Oliver y Jack (ambos han descendido uno), Alfie y Charlie (se mantienen en la misma posición). “John” ha caído desde el puesto 94 al 100. Para niñas, Amelia está en primer lugar (ha subido desde el 5), seguido de Olivia (ha caído uno), Lily (subido uno), Jessica (subido dos puestos) y Emily (ha caído dos). “Zoe” ha caído en picado desde el 84 al 92 y “Tia” del 79 al 95.

En Sudamérica, las preferencias para nombres de bebés varían dependiendo del país. La Registraduría Nacional de Colombia coloca Santiago, Sebastián, Alejandro, Nicolás y Samuel en el top cinco para niños, y Valentina, Mariana, Daniela, Natalia y Valeria para niñas. En Venezuela, se dice que son Sebastián, Santiago, Samuel, Diego y Gabriel; Camila, Isabella, Sofía, Victoria y Valentina. La lista en Argentina es algo diferente: Benjamín, Jacob, Joaquín, Thiago, Ignacio para chicos; Valentina es el número uno para chicas, seguido de Morena, Jazmín, María y Martina. Para la región en su totalidad (según afirma “studentsoftheworld.com)” los nombres más populares son Lucas, Gabriel, Daniel, Diego y Matheus; Natalia, Carolina, Camila, Mariana y Juliana.

Filed under: Sociedad | Posted on December 5th, 2012 by admin

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