El Futuro De La Moda Britanica: Nuevas Estrategias Para Tiempos Desafiantes:
“Sabemos que le encanta la moda: Por eso está aquí, ¿verdad?”. El comunicado de prensa
del Consejo Británico de la Moda (BFC) inaugurando la última Semana de la Moda de Londres (LFW) del 18 al 22 de septiembre fue, como siempre, sumamente efusivo. “Con una agenda plena (proclamo), celebraremos la audaz voz de nuestros diseñadores establecidos en el panorama mundial mientras que damos la bienvenida a nuevos talentos”.
Sin embargo, los periodistas veteranos que informaron sobre el evento eran conscientes de que, en estos dias, el sector británico
se enfrenta a una batalla por mantener su estatus global. Aunque la editora de moda del Guardian, Jess Cartner-Morley, recalcó el 20 de septiembre que la industria aporta £68 000 mil millones a la economía del país y genera más de un millón de empleos, también citó a la nueva directora ejecutiva del BFC, Laura Weir, quien reconoció la
inmensa tarea planteado por Brexit, Covid-19, el coste de la vida y el auge de Milán y París como «superpotencias del lujo que han eclipsado las pasarelas de Londres y Nueva York».
A pesar de la promesa gubernamental en junio de que el DCMS (Departamento de Cultura,
Medios de Comunicación y Deporte) duplicaría con creces su apoyo a las industrias creativas del Reino Unido, a Weir se le ha informado de que hay poco dinero disponible, por lo que se está centrando en atraer a las marcas famosas de vuelta a Londres y en buscar más allá de la capital a la próxima generación de talentos del diseño británico.
Igualmente, no solo las pasarelas tradicionales tienen que lidiar con el cambio en el entorno
económico. Como señaló la corresponsal de negocios del Guardian, Sarah Butler, el 5 de septiembre, los minoristas de moda rápida como Asos y Boohoo se enfrentan ahora a una competencia mucho más dura de Zara, Vinted, Next y especialmente, de la compania china Shein, debido a su
“dominio de las redes sociales” y sus bajos precios. Los compradores tienen menos para gastar, noto Butler, por lo que priorizan las vacaciones, los festivales de música, las facturas telefónicas y los servicios de “streaming” en lugar de los artículos de moda.
No obstante, la LFW (Primavera/Verano) 26 tuvo muchos aspectos positivos. Cartner-Morley describió septiembre como un “mes potente para la moda y sus lustrosas revistas y un amanecer para las nuevas tendencias”.
También elogió el hecho de que, a diferencia de Milán y París, ambos mayormente
con directores masculinos, la LFW es un “matriarcado” donde las “estrellas principales” fueron todas mujeres: Simone Rocha, Emilia Wickstead, Rosanda Ilincic y Edeline Lee. Ademas, este espectaculo de seis días incluyó una amplia gama de desfiles llamativos, entre los que destacan Apujan (Taiwán) en Northumberland Avenue WC2, Academia De Perlas (India), Arte Corazones Moda y Mundo Vinz (todos en la iglesia de St John, Hyde Park Crescent, W2), “Aquellos Hay Que Mirar” de Fashion Scout en los Protein Studios de Shoreditch EC2, la pasarela Prophetik en la Torre de
Londres, “Hilos Culturales” SS26 de UDGN en Ladbroke Hall W10 y la colección Gee Gee en el Conduit Club de Covent Garden WC2.
Las pasarelas, por supuesto, no pueden prescindir de las modelos, por lo que agencias como Volkova y Jimmy Choo buscaron candidatas adecuadas durante los meses antes de la LFW SS26. Las chicas que se presentaban a una entrevista con Volkova debían tener al menos 16 años y una estatura mínima de 173 cm, con maquillaje natural, cabello liso, leggings
y camiseta (preferiblemente negra, sin estampados) u otra prenda que resaltaba su figura. La edad mínima para los chicos era de 18 años y una altura
mínima de 185 cm. La Academia Jimmy Choo se centró en que las aspirantes a modelos se sentirian cómodas con las sesiones fotográficas de pasarela y editoriales y por consiguiente seguras, expresivas y con una fuerte presencia.

La principal noticia de moda previa a la LFW SS26 fue que la ejecutiva de medios británico-estadounidense Anna Wintour dejará su cargo como editora jefe de Vogue Estados Unidos, una funcion que ocupa desde 1988, pero continuará siendo la directora editorial de la revista y sus otras 28 ediciones alrededor del mundo. Esto, a su vez, ha centrado la atención en el anuncio de la empresa Disney de que una secuela de la película de 2006 “El Diablo Viste De Prada” se estrenará en cines el viernes 1 de mayo de 2026. Uno de sus aspectos más atractivos, observo el reportero de entretenimiento de la BBC, Steven McIntosh, el 2 de julio, es que Meryl Streep repetirá su papel de la “malvada editora de moda Miranda Priestley”, cuyo personaje se ha percibido
generalmente como basado en Wintour.
Pese a que no se sabe todavia si Anne Hathaway aparecerá en “Prada Parte II”, su actuación en la versión original ha subrayado hasta qué punto los editores de revistas de moda dependen de sus asistentes quien, segun Emma McCarthy, columnista con el suplemento “Estilo” del Sunday Times, a menudo estan mejor vestidas y al corriente que su jefe.