Lo Compra Pero No Es Suyo: Las “Anticuadas” Leyes De Propiedad Britanicas:

“Es un concepto feudal obsoleto que debe desaparecer”. Eso es lo que dijo el actual Ministro de Vivienda, Michael Gove, al Sunday Times en enero 2023. Sin embargo, como revelaron los periodistas de este diario, Harry Yorke y Melissa York, el 24 de marzo, debido a la feroz resistencia de (entre otros) los fondos de pensiones y la Federación Británica de la Propiedad (BPF), ahora se ha visto obligado a dar marcha atrás en su compromiso de introducir una reforma radical del régimen de arrendamiento civil.. Esto haría más fácil y barato para las personas adquirir el pleno dominio de los locales donde residen.

La columnista del Guardian, Julia Kollewe, notó el 10 de febrero que hay alrededor de diez millones de habitantes en Inglaterra y Gales que tienen la ilusión de haber “comprado” su domicilio, pero en realidad el edificio o el terreno donde está ubicado es propiedad de otra persona, es decir el dueno absoluto . Además, datos del Gobierno indican que el número de hogares en esta categoría ha aumentado de 4,65 millones en 2019-20 a 4,98 millones en 2021-22. Cerca de 70% de ellos son pisos, el resto (1,5 millones) casas, estando la mayor proporción en Londres y el noroeste.

Como ha explicado la corresponsal del Daily Mail, Myra Butterworth, si la vivienda y el terreno en que se encuentra son completamente suyos, puede hacer con ellos lo que quiera, pero si tiene un arrendamiento, sólo es “suyo” durante el acordado período de tiempo. Mientras esta allí, normalmente podrá realizar trabajos menores como pintura, decoración o remodelación de la cocina y el baño, pero para cambios estructurales importantes necesitará el permiso del verdadero propietario, quien tendra de nuevo el lugar, cuando expire el contrato.

Ben Mayfield. profesor de derecho en la Universidad de Lancaster cuestionó en “La Conversacion” cómo es posible comprar algo y aún así no poseerlo. El productor de noticias de la BBC, Phil Hendry, ha observado que es un formato que se remonta a cientos de años a una era de lores, terratenientes, campesinos y siervos, pero a pesar de haber sido prácticamente eliminado en la mayoría de los anteriores territorios británicos (excepto Hong Kong) o aunque nunca existió en muchos países, sigue desempeñando un papel importante en los mercados inmobiliarios ingleses y galeses.

Los dos aspectos más polémicos de este regimen son los cargos por servicios y por las rentas de la tierra. Se supone que los primeros cubren el costo del seguro del edificio y el mantenimiento general, organizado por el agente administrador pero financiado de forma compartida por los arrendatarios prevalecientes quienes (según “Hogar Ideal”) se quejan rutinariamente de que se les cobra de más por reparaciones que se retrasan, son insuficientes o no se llevan a cabo.

Aún más controvertido es lo que Kit Sproson, comentarista de la organización “ExpertosEnAhorrar Dinero”, describe como las “cantidades exorbitantes” que ahora exigen por los alquileres de terrenos que alguna vez fueron “nominales” pero que se han vuelto tan caras que es casi imposible para el arrendatario renegociar su hipoteca o vender la propiedad. Una residente indignada en Tonbridge, Kent le dijo a Kollewe que “es literalmente como darle ganancia gratis a alguien” y de hecho, una investigación realizada por la Autoridad de Mercados y Competencia (CMA) en 2019/20, citada por la colaboradora del Evening Standard, India Block, el 27 de marzo concluyó que estas tarifas son “ ni legales ni comercialmente necesarias” y que “no hay evidencia convincente de que los consumidores reciban algo a cambio”.

Inevitablemente, como subraya Kollewe, son los mayores terratenientes del Reino Unido los que más se benefician de este “sistema duplicado”. Entre ellos destacan el Rey Charles III, el patrimonio de la corona (siempre controlado por el monarca reinante), el “Grupo de Propiedades Grosvenor” del duque de Westminster, a quien todavía pertenece gran parte del centro de Londres, la Iglesia de Inglaterra y el duque de Bedford. La duracion de un contrato de arrendamiento puede oscilar entre 99 y 150 años, pero (declara Sproson) es importante comprender que, esencialmente, el ocupante es sólo un inquilino del propietario durante ese período, razón por la cual el gobierno británico tuvo que devolver Hong Kong a los chinos el 1 de julio de 1997, cuando finalizó el contrato de arrendamiento de 99 años firmado entre los dos países el 9 de junio de 1898.

Tanto Sproson como la reportera de “Hogar Ideal”, Tamara Kelly, advierten que si desea extender su contrato de arrendamiento, como es su derecho legal, debe hacerlo antes de que el período restante caiga por debajo de los 80 años. Esto se debe a que cuanto más se acerque la fecha de vencimiento, menos valdrá. Si desea venderlo, cualquier posible comprador tendrá problemas para obtener una hipoteca para una propiedad con tiempo limitado..

Por lo tanto, tiene sentido financiero tomar medidas antes de que esto suceda: En promedio, calcula Kelly, prorrogar un contrato de arrendamiento de 90 años costará aproximadamente £8.000, mientras que deberia pagar encima de £30,000 por uno con 60 anos o menos.

Filed under: Politica, Sociedad | Posted on April 15th, 2024 by admin

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