Dormir En Un Parque Publico: Se Arriesga Una Multa de £100:
Si vive ou ocasionalmente visita el distrito londinense de Hammersmith & Fulham
y posee una patinete eléctrica, esto le afectará. A partir del 18 de octubre, bajo la ultima Orden de Protección de Espacios Públicos (PSPO) implementada por el Ayuntamiento, su uso, a lo largo de las partes peatonales del Camino del Tamesis se ha vuelto ilegal. El objetivo es “eliminar el abusivo comportamiento de tráfico peligroso” en la sección designada y se aplica tambien a los quads y los “hoverboards”.
Sin embargo, las bicicletas de pedaleo asistido eléctricamente (EAPCs) están exentas siempre que la potencia
del motor no exceda los 250 vatios y se corte cuando la velocidad del vehículo alcance las 15,5 mph /(24.94 kph). El monto por infringir esta normativa es £100 (reducida a £60 si se paga dentro de los 7 días) y para reincidentes hasta £1000.
Como señaló Rosie Brighouse, miembro del equipo legal de la organización de
derechos humanos “Libertad”, en un artículo el 18 de septiembre, los PSPO y CPN (Avisos de Protección Comunitaria) se introdujeron cuando la Ley de
Conducta Antisocial, Crimen y Vigilancia de 2014 otorgó a las autoridades locales el poder de impedir que individuos o grupos realicen “actividades perjudiciales” en espacios públicos de su área. Desde entonces, noto Brighouse, se han creado cientos de PSPO, algunos de ellos relativamente rutinarios, pero muchos otros completamente ridículos, como el de tratar de prohibir a los aficionados al fútbol utilizar “lenguaje grosero” mientras estan en camino a ver un partido en el estadio Old Trafford del Manchester United.
El 20 de julio, la columnista del Guardian Sarah Marsh observó que la cantidad de multas impuestas
en virtud de la legislacion PSPO ha aumentado de 10.412 en 2019 a 13.433 en 2022 y que entre las razones mas extranas se encuentran: gritar. holgazanear, tocar musica en la calle, blasfemar, alimentar a los pájaros, “dormir a la intemperie” o una siesta en un vehículo. Marsh citó un informe compilado por Josie Appleton, directora del Club Manifiesto, que hace campaña por la libertad en la vida cívica, insistiendo en que estos “miles de pequeñas y absurdas restricciones” deben eliminarse o reformarse rigurosamente”.
Muchos Ayuntamientos, observa Appleton, están aprovechando la Ley de 2014 para idear regulaciones excesivas y de amplio alcance que prohíben hacer cualquier cosa que potencialmente moleste a otra gente. El Consejo
de Rugby, por ejemplo, ha penalizado la escalada de árboles “para proteger y mejorar los hábitats” en la Reserva Natural de la Cantera de Newbold; Wiltshire no se permite el lanzamiento de piedras por una catapulta; en Welwyn Hatfield ahora es un delito tomar una siesta en un parque
o dormir en un lugar público. Según el Dartmouth Chronicle, en Devon, las “transgresiones banales ” incluyen alimentar a las gaviotas en el paseo marítimo de Exmouth, hablar estentoreamente en Teignmouth y repartir folletos en Barnstaple.
En Richmond-on-Thames, Surrey, el número de perros que alguien puede sacar a pasear es ahora de solo cuatro,
aunque los paseadores profesionales pueden pedir un permiso para un máximo de seis perros, con normas similares vigentes en Manchester, Pendle (Lancashire) Hammersmith y el distrito londinense de Hillingdon. Este
verano, se convirtió en una infracción de los PSPO alimentar o acariciar a los ponis en el “Bosque Nuevo”, Hampshire. Los CPN también se han desplegado como sanciones contra perros ladrando en Sunderland, al noreste de Inglaterra, “gestos ofensivos con las manos” en Kings Lynn, West Norfolk, mientras que el Municipio en el Valle de Mole. Surrey, ha castigado una propietaria de gatos porque (segun ellos) tenia demasiados
El Club Manifiesto está particularmente preocupado por el creciente numero de ayuntamientos
que emplean empresas de seguridad privadas para cobrar los pagos adeudados por el incumplimiento de un PSPO. Además, a pesar de la dirección explícita del Ministerio del Interior de que no se debe acosar a los sectores más vulnerables y empobrecidos de la sociedad, muchas autoridades locales están explotando los poderes derivados de la Ley de 2014 para impedir que los infortunados sin hogar mendiguen y duerman en la calle. Imponer multas, declara
Appleton, no es la solución al problema de la ociosidad.
También ella está alarmada por el impacto de los PSPO sobre el derecho a la libertad de expresión
y de reunión, ya que permiten a funcionarios autorizados o contratistas privados dispersar cualquier actividad que el consejo desapruebe, tal como una manifestación política, independientemente de si los participantes se manejan de modo antisocial. En opinion de Appleton, invocar una PSPO para silenciar un amplificador
durante una reunión política (Bolton) o contra “personas que se congregan de manera que obstruyan a otros individuos en las proximidades”(Haringey) socava fundamentalmente nuestra capacidad para libre asociación en los espacios públicos. La comentarista de derechos humanos, Rosalind English, reconoce que existe un conflicto entre la responsabilidad del Estado por el buen funcionamiento de la sociedad civil y la prerrogativa de los ciudadanos a llamar la atención sobre cuestiones morales vitales. ¿Cuáles apoyamos?, pregunta: “La libertad de movimiento físico”. ¿O la libre expresión de pensamientos?”