La Vibrante Semana De La Moda De Londres Desafia El Pessimismo Del Sector Minorista:
“La moda británica debe hablarle a un país en parálisis”. Este fue el mensaje urgente que Jonathan Anderson, el director creativo de la marca Loewe, transmitió a la editora de moda del Guardian, Jess Cartney-Morley, antes del inicio de la última Semana de la Moda de Londres (del 17 al 21 de febrero). No se puede negar, declaró, que Milán y París se han vuelto dominantes y, por lo tanto, el “perfil más bajo” de LFW no proporciona la plataforma publicitaria para un crecimiento en la escala alcanzada por Loewe tras la aparición de la cantante Rihanna (cuya traje fue diseñado por Anderson) en la final de la Liga Nacional de Futbol en el “Super Bowl”en Arizona el 12 de febrero.
No obstante, Anderson, que es de Irlanda del Norte, insistió en que se siente orgulloso de estar en Gran Bretaña y por lo tanto, intenta hacer todo lo posible para mantener aqui el talento en este momento difícil. “El país no puede esconderse detrás de la historia y el patrimonio”, enfatizo.
El Consejo de la Moda Britanico (BFC) evidentemente no comparte el desalentador analisis de Anderson. En su “Informe Sobre el Valor de la Moda” publicado en enero, el BFC estimó que la contribución total del sector a la economía del Reino Unido supera los £37.000 millones, empleando a 816.000 personas y que su influencia se extiende mucho más allá de las ventas de ropa en tiendas minoristas a líneas de productos como perfumes y artículos para el hogar. Fue asi que,el 16 de febrero,
el nuevo presidente del BFC, David Pemsel, citado por la periodista del Evening Standard, Lizzie Edmonds, decidiera centrarse en el renombre del Reino Unido por su creatividad anárquica única: “Esto es lo que
queremos mostrar”.
El reciente LFW, sin embargo, tomo lugar en circunstancias económicas extremadamente exigentes. Segun Peter McVeigh, director de Zapatos Donaghys, febrero puede ser uno de los meses más tranquilos del año, por lo que los
grandes almacenes no siempre se benefician tanto como esperan de este evento. Ademas, una encuesta de YouGov ha confirmado que la crisis del costo de vida ha obligado a gente a traves de Gran Bretana, excepto los acomodados, a reducir sus desembolsos en casi todo. Estos incluyen comer fuera de casa (39%), servicios de belleza como cortes de cabello y manicura (29%), alcohol (27%), cosméticos (crema facial, perfumes, rímel: 25%), artículos de tocador (pasta de dientes, desodorante, champú: 25%), ir al cine (22%), televisión digital por suscripción (tal como Sky, Virgin Media, Netflix: 19%). {Juntos a la Derecha: AZUL & ROJO NOKI..}
Pero primera en esta lista se encuentra el 44% que dice haber reducido sus compras de ropa, ya sea comprando esos articulos con menos frecuencia (29%) cambiando a alternativas mas economicas (10 %) o dejando completamente de gastar dinero en esto (8%). Estas estadísticas coinciden con las predicciones de la agencia de inteligencia de mercado, Mintel, que los consumidores se mantendrán cautelosos durante 2023 debido a los continuos factores inflacionarios, entre ellos la probabilidad de que los negocios de prendas aumentaran sus precios en un intento por
proteger sus márgenes de beneficio.
Los datos de Mintel tambien indican que el 58% de adultos en el Reino Unido compraron ropa de segunda mano durante el último año o lo haran en el futuro. Por lo tanto, no fue una coincidencia que el comienzo oficial de LFW fuera precedido el 16 de febrero por lo que la colaboradora del Evening Standard, Nicole Mowbray, representó como “Una transicion desde la revista de moda Vogue a vestidos vintage”. Consistio en un desfile organizado por Oxfam y la estilista Bay Garnett llamado “Lucha Contra La Pobreza” con solo atuendos de segunda mano exhibidos, entre otros, por la modelo Daisy Lowe y la presentadora de
televisión Miquita Oliver. La tienda en línea, ThredUp, que se especializa en vestimentos de ocasion de alta calidad, anticipa que el mercado mundial de reventa de moda crezca un 127% para 2026.
Otra tendencia que probablemente inquiete a los minoristas de moda es el “Movimiento No Compre
Nada” que, observa el Consejo Britanico, se originó en Canadá a principios de la década de 1990 y luego
se trasladó a EE. UU., donde se convirtió en un rechazo al gasto y consumo excesivo del “Viernes Negro”. En el “Día De No Comprar Nada” (este año, el 24 de noviembre), los grupos de miembros participan en protestas y cortan sus tarjetas de crédito. Durante el resto del año, organizan el cambio y reparación de artículos que ya poseen.
A pesar de que Cartney-Morley reconoce que Brexit, un Parlamento “al parecer immerso en escandalos” y una recesión inminente han dificultado vender la “Marca Britanica” en el escenario mundial, los proveedores de opinion y noticias acerca de
la moda, Drapers, han sido efusivos en su sitio web sobre muchas de las pasarelas, particularmente aquellas que presentaron diseñadores como Sinead O’Dwyer (Irlanda), Dimitra Petsa y Karoline Vitto (ambos de Grecia), Connor Ives (EE. UU.), Kay Kwok (Hong Kong), Natasha Zinko (Ucrania) y Edward Crutchley (Reino Unido)



