Los Cliches Politicos Que Dominan El Brexit:
“Un inglés, un escocés y un irlandés entran a un bar. Después de un tiempo, el inglés decide que no quiere quedarse más e insiste en que los otros dos se vayan con él “. Eso, según el periódico “Independent”, es uno de sus chistes favoritos sobre Brexit, “porque todos necesitamos reírnos de lo que está sucediendo”. Por supuesto, es una referencia al hecho de que el 23 de junio de 2016, Escocia votó por 62% a 38% por quedarse en la Unión Europea, al igual que Irlanda del Norte por 55.8% a 44,2%, pero los ingleses y los galeses votaron por irse y así establecieron una mayoría anti-UE del Reino Unido de 51.89% a 48%.
La revista satírica quincenal, Private Eye, publica regularmente una caricatura de la supuesta “Duplicidad UE”. En su última edición, muestra a dos burócratas de Bruselas que están de acuerdo en que no pueden permitir que Brexit los distraiga de la “misión principal” de la UE, a saber, “llevar estados miembros a la quiebra” – una clara alusión a la última crisis financiera en Italia y su disputa presupuestaria con Bruselas..
Algunos comentaristas de los medios, sin embargo, están totalmente descontentos con la situación del Brexit. El columnista del Spectator, Matthew Parris (un ex diputado conservador), ha escrito que “este asunto ridículo me está volviendo loco”. ¿Cuál es el sentido, se pregunta, de “despertarse a las 3 de la madrugada y preocuparse por salir de la Unión Europea?” Su contraparte con el Guardian, John Grace, ha especulado si “en estos días es mejor no levantarse de la cama”. El Mail de Domingo informó el 13 de enero que muchos constituyentes británicos les están diciendo a sus parlamentarios que están “hartos de la vista y el sonido de Brexit”.
El London Evening Standard (actualmente editado por el ex Secretario conservador de Hacienda, George Osborne) el 6 de febrero retrató a la primera ministra Theresa May como “viviendo en una burbuja, no prestandole atencion al reloj y la realidad del inminente Brexit”. Grace ha descrito de manera cáustica a May como una automata mal programada, incapaz de pensar de forma coherente, y que ha convertido al Reino Unido en un hazmerreir internacional.
Segun Ros Howard, una colega de Grace, los políticos y la retórica vacía frecuentemente van juntos, pero que May ha alcanzado un nivel aún más alto: “Ella da la impresión de tener dirección, articulando sus palabras con una convicción intensa, a menudo reiterando principios y esperanzas. Estos pueden parecer como planes pero no lo son”. Muchas de las frases de May, señala Howard, son “vagas, aspiracionales y carentes de significado “.
Nada de esto sorprenderá al Profesor Peter Bull, un psicólogo de la Universidad de York que ha investigado cómo y por qué los políticos evitan dar respuestas directas a las preguntas. Como le explicó a otra corresponsal del Guardian, Zoe Williams, “tiene que ver principalmente con la preocupacion de los politicos con su imagen publica, asegurandose de que no se perciban mal pero al mismo tiempo tratando de mantener su libertad de acción y no comprometerse con nada”.
La “evasión distintiva” de May, manifiesta Bull, es responder una pregunta específica con una respuesta no específica. Ella reformula la pregunta, luego la contesta como la planteo. En uno de los shows dominicales de Andrew Marr de la BBC TV , analizado por Bull para “Conversation.com”, May solo dio el 14% de respuestas directas durante la entrevista.
El sitio web “Medios Ayudando Medios” ofrece a los periodistas en formación consejos sobre cómo se debe entrevistar a los políticos. Las organizaciones políticas, subraya, gastan una fortuna en la contratación de consultores (muchos de ellos ex periodistas) que entrenan a los políticos como evitar responder preguntas y comunicar su mensaje mas efectivamente. “La manipulación de los medios es un gran negocio”.
Raf Weverbergh y Kristien Vermoesen de “finnpr.com” han enumerado 35 técnicas evasivas que los políticos utilizan durante entrevistas, entre ellos: Ignorar, desafiar o atacar la pregunta; Repetir la respuesta a la pregunta anterior; Hacer una observacion política (como criticar a la oposición); Rechazar, retrasar o dar solo una fracción de una respuesta; Implicar que la pregunta ya ha sido respondida.
Carla Callaghan del “Daily Record”, la colaboradora del Guardian, Sarah Hall y Amy Stewart de la BBC, han todas proporcionado una lista de los clichés preferidos de los políticos que el electorado “no puede soportar” y muchos detestan. Éstos incluyen; “Estamos todos juntos”, “El gran pueblo británico”, “No hay respuestas fáciles”, “Permítame ser absolutamente claro, abierto y honesto”, “Va a tomar tiempo”, “La grave situación que heredamos de la administración anterior”, “Nuestro plan económico a largo plazo”, “No hay una solución instantánea”, “Estamos invertiendo en la NHS (Sistema Nacional de Salud) más dinero en términos reales que cualquier administración anterior”, “No es apto para el propósito” y “Hay un trabajo por hacer”.
Mientras tanto, May tal vez debería dejar de argumentar que su convenio con Bruselas es el único disponible. Ni Parlamento ni gran parte del público británico ya parecen estar de acuerdo.