Recuperar El Control: Una Illusion Para El Reino Unido Despues De Brexit?
¿Cuál es la diferencia entre el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (ECtHR) y el Tribunal Europeo de Justicia (ECJ)? Como los analistas de Politico.com, Annabelle Dickson y Quentin Aries, han señalado, muchas personas están confundidas acerca de la distinción entre estas dos organizaciones y “Brexiteers” de línea dura les disgusta ambos porque tienen “Europa” en sus títulos. El ECtHR se creó en Estrasburgo, Francia, en 1959, bajo un convenio redactado principalmente (afirma el sitio web “Ley y Religion”) por abogados británicos “para vigilar el respeto de los leyes internacionales y los derechos humanos” y está completamente separado de la Unión Europea. Dickson y Aries han notado que varios juicios impopulares emitidos por el ECtHR (como permitir a los prisioneros el derecho a votar y hacer más difícil que los políticos británicos deporten a sospechosos de terrorismo) se han atribuido erróneamente al ECJ, que se estableció en 1952 en Luxemburgo.
Entre los papeles principales del ECJ, destacados por el comentarista de la BBC Noticias, Chris Morris, se encuentran: Decidir si las instituciones de la UE están actuando legalmente, resolver disputas entre ellos y asegurar que los estados miembros de la UE cumplan con sus obligaciones legales según lo especificado en los tratados de la UE. “En conjunto, esto significa que el ECJ interpreta y aplica las reglas del mercado único y casi todo lo que hace la UE”.
Precisamente por eso, según Dickson y Aries, “algunos británicos odian el ECJ” y están decididos a “recuperar el control” de esta corte más alta de Europa. Citan la opinión del diputado conservador, Peter Bone, de que durante el Referéndum de 2016 quedó claro que los británicos “desean que nuestro Parlamento, no los tribunales extranjeros, hagan e interpreten nuestras leyes”. En cambio, el ex Ministro del Interior laborista, Charles Clarke, cree que el 95% de los británicos “no se preocupan por el ECJ y el 75% no tienen la menor idea de lo que es”.
Durante la campaña del referéndum, Michael Gove, actualmente Ministro de Medio Ambiente y partidario del acuerdo con Bruselas que la Primera Ministro Theresa May ha estado tratando de convencer al Parlamento britanico, declaró que “es difícil exagerar hasta que punto la UE esta restringiendo la capacidad de los ministros para hacer las cosas para las que fueron elegidos. Su gobierno britanico no esta, por último, en control de cientos de aspectos que importan”.
Holger Hestermeyer, experto en resolución de disputas internacionales en el Kings College Londres, considera que “la aversión particularmente fuerte del Reino Unido al ECJ se debe al hecho de que, mientras que la mayoría de los demás países de la UE tienen sistemas de derecho codificado, el derecho consuetudinario británico ha sido desarrollado por los jueces en los tribunales, aplicando el estatuto, el precedente y el razonamiento caso por caso ”.
El columnista del “Spectator”, James Forsyth, está de acuerdo con Hestermeyer en que “la doctrina constitucional más importante del Reino Unido es la soberanía del Parlamento”. Esta definición, enfatizó en la edición de la revista de diciembre, siempre ha sido incomoda con la pertenencia a la UE: “Si el Parlamento puede hacer lo que quiere, ¿por qué no podría hacer algo que va en contra de las normas de la UE?”. Un funcionario británico anónimo se ha quejado a Politico.Com que las demandas de la UE con respecto al ECJ representan un intento nunca visto de infligir los requisitos de un tribunal estranjero en otra nacion y podria constituir una forma de “imperialismo judicial”.
Por consiguiente, pregunta Chris Morris, ¿es posible que el Reino Unido se deshaga del ECJ por completo? No por mucho tiempo después de Brexit, concluye, si quiere lograr una salida cordial de la UE. Además, si el Reino Unido aspira permanecer, por ejemplo, en la Agencia Europea de Seguridad Aérea, la Orden de Detención Europea o las Agencias Europeas de Medicamentos, tendrá que aceptar que el ECJ desempeñe un papel continuo en los asuntos del pais”.
De seguro, afirma el profesor de derecho de la Universidad Queen Mary de Londres, Davor Jancic, el ECJ no desaparecerá y es probable que se pronunciara sobre cualquier futuro acuerdo comercial entre el Reino Unido y la UE. “Igualmente, para que las empresas del Reino Unido vendan sus productos y servicios en el mercado único de la UE, deberán respetar las normas detalladas por el ECJ. Esto funcionara como un límite permanente al nivel de control y soberania que Gran Bretaña puede recuperar “.
El eminente abogado, Martin Howe QC, escribiendo en el Spectator, ha descrito el plan Brexit de la Primera Ministro como “atroz”. El período de transición, manifiesta, podría durar indefinidamente, prolongando así la incertidumbre: “Durante todo este tiempo, estaremos amarrados por reglamentos impuestos por Bruselas. Estaríamos desperdiciando de antemano nuestras dos ventajas de negociación más fuertes: Los £39 mil millones que la UE insiste que paguemos y acceso futuro a nuestro mercado para productos de la UE”. El se interroga, porqué ¿la primera ministra està “tan desesperada por un acuerdo que humillara a nuestro país de esta manera?”