Salvando El Planeta: La Perspectiva Del Cambio Climatico Mundial Despues Paris:

¿Sería un riesgo asistir a la COP21? Luego de los ataques del 13 de noviembre en la sala de conciertos Bataclan, cafés cercanos y fuera del Estadio de Francia, esto era una preocupación comprensible para cualquier persona registrada para el evento en el Centro de Conferencias Bourget entre 30 noviembre -11 diciembre.

La protección de alto nivel se proporcionaría a los 150 líderes mundiales y otras prominentes personalidades programadas para las dos semanas, pero ¿qué pasaria con todos los demás participantes – los representantes de las ONG (organización no gubernamental), los voluntarios repartiendo folletos en los cientos de stands en la sala de exposiciones, los miles de periodistas acreditados, ademas el personal de catering?

CNBC (como lo hizo gran parte de la prensa mundial) preguntó si la seguridad “ensombrecería la cumbre” y la CNN informó que 2.800 gendarmes serían desplegados para proteger la sede de la conferencia situada en la periferia norte de París. En el Gare du Nord, la policía parecía superada en número por grupos de estudiantes en las verdes chaquetas COP21 dirigiendo a los delegados a la plataforma correcta – pero el refuerzo policial fue mucho más evidente cuando el tren llegó a la estación de Le Bourget.

Cualquier ansiedad al respecto fue reemplazada a la llegada por el reto de encontrar el camino alrededor de un sitio tan grande que autobuses de enlace estaban disponibles para ir de un extremo al otro.Hubo un total de cinco grandes salones, que comprendio la sección de Exposiciónes, el principal centro para los medios de comunicación, los Pabellones Nacionales, las salas de reuniones para los delegados y los Auditorios Plenarios donde las sesiones claves tuvieron lugar. La presencia de algunos países – como España e Italia – se limitó a oficinas donde se centraron en la preparación para las negociaciones. Otros, sin embargo, – como China, Indonesia, India, México, Perú, Ecuador y los escandinavos – habían optado por grandes áreas de visualización ofreciendo videos, seminarios y una extensa gama de folletos brillantes.

Entonces, ¿qué logró todo esto? El 8 de diciembre, por ejemplo, una serie de Embajadores de (entre muchos otros), Trinidad, Timor Oriental, Tayikistán, Kuwait, Venezuela, Tanzania, Guyana, Zambia y el Parlamento Sami de Noruega, les fué asignado 3 minutos a cada uno (aunque la mayoría tomó más) en el podio en el Auditorio Pleno donde todos, sin excepción, exigieron la “acción”. Asimismo el dia siguiente, el Secretario de Estado norteamericano, John Kerry, en un discurso al estilo presidencial a la prensa, exhortó a que “tambien deben hacer el trabajo”. Quizas haya hecho enojar muchos paises en desarrollo, al afirmar que producen el 65% de la contaminación mundial de carbono “- con el argumento de que “aunque si todos los países industrializados bajaron a cero emisiones, no sería suficiente “.

Cualquier ofensa causada por Kerry habrá sido al menos parcialmente aliviada por el Artículo 4 de la Version Final del Acuerdo publicado el 10 de diciembre: Se reconoce que los paises en desarollo necesitaran mas tiempo para empezar a reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero” y que cada uno tiene diferentes responsabilidades, capacidades y circuntancias nacionales. El mismo Artículo también obliga a los países desarrollados a “seguir tomando la iniciativa mediante la realización de los objetivos de absoluta reducción de emisiones en toda su economía”.

El Acuerdo, sin embargo, ha recibido una reacción mixta. Nicholas Stern, autor de “La Economía del Cambio Climático: El Informe Stern” (2006), ha descrito “el compromiso de limitar el aumento en el calentamiento global a muy por debajo de 2 grados centígrados y perseguir un límite de 1,5 grados centígrados” como un momento crucial en la lucha mundial contra el descontrolado cambio climático. El Director Ejecutivo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP)), Achim Steiner, lo considera como “probablemente el acuerdo internacional más importante en la historia”. Los gobiernos, añadió, “han enviado una señal al sector privado de que el impulso hacia la sostenibilidad no se puede detener”.

Kumi Naidoo, Director Ejecutivo de Greenpeace Internacional, es menos convencido. Él cree que el texto “contiene una inherente injusticia arraigada. Las naciones que causaron este problema han prometido muy poco para ayudar a las personas que estan perdiendo sus medios de subsistencia”. Por Leah Cordero de “Justicia Climática”, el Acuerdo de París “será conocido como el “Gran Escape” para los contaminadores, ya que debilita las reglas para los países ricos, cuyo rechazo a comprometerse con cualquiera recorte o financiación necesaria pone el mundo en un camino a 3 grados centígrados y significa que estamos como sonámbulos hacia el caos climático “.

Suzanne Dhaliwal de “No-Tar-Sands”, ha descartado el acuerdo de París como “nada más que un pacto comercial: Se compromete a privatizar, mercantilizar y vender tierras boscosas como compensaciones de carbono en esquemas fraudulentos. Estos aportan el mecanismo a los países desarrollados para lavar su contaminación de carbono en las espaldas de los países del sur “.

El presidente Obama ha declarado que el Acuerdo constituye “la mejor oportunidad que poseemos para salvar el único planeta que tenemos”. Un editorial en el Observer el 11 de diciembre reconoció que “se ha hecho un comienzo”, aunque con la advertencia de que “se requerirá mucho más en las próximas décadas”. Su equivalente en el Sunday Times el mismo día fue todavia más pragmático: “El Acuerdo de París sólo funcionará si los países deciden que es en su interés”>

Filed under: Salud, Sociedad | Posted on December 18th, 2015 by admin

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