Los Recortes Del Gobierno Ponen En Peligro Las Bibliotecas Britanicas

En la era del internet, necesitamos aun las bibliotecas? Cual es la razon de estas si ahora podemos obtener hechos, estadisticas y detalles en la red? De acuerdo a un pronostico financiero de la Autoridad de Gobierno Local (LGA)  (informó el periódico “The Guardian” el 26 de junio), si la propuesta reducción del 28% en financiamiento gubernamental por los servicios sociales proveídos por los 373 consejos del LGA en Inglaterra y Gales sigue adelante “las bibliotecas publicas pueden desaparecer para el final de esta década”. Igualmente una encuesta realizada por el CILIP (Instituto de Profesionales de Bibliotecas e Información) ha estimado que 600 librerías pueden cerrar y 2,159 (10%) de sus 20,924 empleados perderian sus trabajos. “Public Library News” (PLN) calcula que  “275 bibliotecas (consistiendo en 234 edificios y 41 bibliotecas móviles)” se encuentran en  peligro, han sido cerradas o han dejado de estar bajo control del Consejo desde principios de abril del 2012, de un total en el Reino Unido de unas 4,612. Es realmente importante lo que esta ocurriendo? Los tradicionalistas consideran las bibliotecas “no como un lujo sino como una necesidad” (Henry Ward Beecher: un clérigo y reformista social del siglo XIX). Su compatriota, el escritor de ciencia ficción Ray Bradbury dijo una vez: “Sin bibliotecas no tenemos ni pasado ni futuro” y para el antiguo bibliotecario del Congreso de los Estados Unidos, Archibald MacLeish, “ Lo que es más importante en una biblioteca es el hecho de que exista”.

Sin embargo, quando el periodista Peter Jackson, analizó en el “BBC News Magazine” si “esta gran institución británica puede sobrevivir en una epoca de descargas, libros baratos y faciles compras online, afirmo que “la velocidad de la investigación y la interactividad del internet lo hagan una experiencia más enriquecedora que ir a una biblioteca”. Aún más,“no es necesario transportar en un bus hasta la casa una cantidad de libros pesados” y las ventas de los e-books están alcanzando rápidamente los libros de bolsillo”. El reconoce que las bibliotecas proveen un “ambiente de aprendizaje”, empleados expertos con conocimiento especializado, internet gratis para el 30% de la población que no tienen internet de banda ancha en casa y “foros comunitarios donde las personas pueden conocerse y participar en políticas locales”.

Las estadísticas de CILIP indican que 332 millones de visitas son hechas anualmente en las bibliotecas publicas del Reino Unido, “más personas (entre ellas 78% entre 5 y 10 años) las atienden que a los partidos de la Primera Division de Futbol” y los prestamos de libros infantiles han aumentado cada año desde el 2006. Ellos citan investigaciones del National Literacy Trust mostrando que las bibliotecas publicas juegan una parte clave en la mejoría de las habilidades de los niños para leer y enfatiza que las bibliotecas son “más que un salon con libros y computadores. Ellas proveen acceso publico al conocimiento del mundo y promueven la literatura a todas las edades y a toda la sociedad”. Ian Clark, columnista de “The Guardian”, no cree que las bibliotecas estén en decadencia” “las personas simplemente están cambiando la forma en que las usan”. El es muy critico de los “políticos que piensan que las bibliotecas deberían ser administradas por voluntarios. Debemos continuar proveyendo un servicio de alta calidad que actue de puente entre los que tienen acceso al internet y los que no.

En la conferencia sobre el “Futuro de los Servicios de las Bibliotecas” el 28 de junio en Londres, el ministro de cultura, Ed Vaisey, negó que el sector s’encuentre en un estado de crisis. Al contrario (según él), esta “prosperando”. Su “resuelto optimismo” fue recibido con desdeño por activistas como el galardonado escritor de cuentos para niños Alan Gibbons – quien en su blog acusó a Vaizey de ”insipidez, evasion y manipulacion de la realidad” y apunto que si el “escenario pesadilla” anticipado por CILIP no ha  todavia ocurrido, solo es por la resistencia organizada de comunidades locales, como acciones legales, piquetes, protestas y cabildeo al parlamento, no por ninguna iniciativa realizada por parte del gobierno de coalición. En marzo del 2012, una alianza “Hablé por las Bibliotecas” (Speak Up For the Libraries) se formó con el objetivo de (en palabras de Dave Prentis, secretario general de UNISON, el más grande sindicato del sector publico del Reino Unido, con más de 1.3m de miembros) “asegurarse que el Gobierno no logre que las bibliotecas se extingan”.

Después, en abril, el “Movimiento de Acción por las Bibliotecas en Surrey” (Slam) ganó una sentencia en el Tribunal Superior que “el proyecto del consejo del contado de reemplazar bibliotecarios debidamente entrenados por un servicio de voluntarios en 10 de sus bibliotecas era illegal” (The Guardian). Como lo notó Gibbons en su blog, la campana “Salvar Nuestras Bibliotecas” tiene la firme opinión que los voluntarios deben servir de suplemento a los bibliotecarios aleccionados, en lugar de reemplazarlos”.  La batalla de un año por parte de residentes locales en Kensal Rise de Londres por salvar su biblioteca pareció perdida cuando, en el transcurso de la noche del 29 de mayo, trabajadores del municipio apoyados por la policía despojaron el lugar de libros, muebles, murales de los anos 30 y una placa marcando su inauguración en 1900 por Mark Twain. No obstante, desde entonces ha habido negociaciones con el consejo de Brent para que los residentes lo administren, siempre y cuando “no represente gastos para las autoridades locales”.

Esta semana (28 de junio), el animador de televisión Jonathan Ross reabrió la biblioteca comunitaria en Hampstead Garden Suburb, cuyo cierre fue rescindido por el Consejo de Barnet después de una petición que atrajo 2, 500 firmas. Un colaborador de “Hendon & Finchley Times” opinó que esto era “otro caso en que los (adinerados) residentes de Golders Green y sus alrededores recibieron un trato favorable de parte del municipio”. Estas historias exitosas parecen ser la excepción. No hay indicios de que “los consejos de Croydon y Wandsworth se estén retractando de sus intenciones de deshacerse de sus bibliotecas. Economizar dinero es su primordial y quizas única motivación” (PLN). Tal y como Ruth Bond, presidente de NFWI (Federación Nacional del Instituto de Mujeres) – el cual hace parte del “Speak Up for Libraries Alliance” – ha declarado, sus miembros “están consternados al ver al Gobierno observando silenciosamente mientras el servicio de biblioteca se desmorona lentamente. Acciones para garantizar el futuro de las bibliotecas británicas esta muy retrasada”.

 

 

 

 

Filed under: Sociedad | Posted on June 30th, 2012 by admin

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