Las Pasantias de Postgraduado: ¿Un Primer Paso o Explotación Flagrante?
De acuerdo con Harold Geneen, ex presidente de la multinacional estadounidense ITT: “En el mundo de los negocios, se paga en dos monedas: la experiencia y en dinero efectivo”. Al consiguir la primera, la segunda sigue, declaro. El 1 de julio, la Agencia de Estadísticas de Educación Superior (HESA) publicó su análisis anual donde indica que “alrededor de 290.000 estudiantes residentes en Reino Unido ” (sin incluir los del exterior) se graduarán en colegios y universidades británicas en las próximas semanas. Tomando las cifras del año pasado, aproximadamente el 13,5% tratará de obtener una calificación adicional (Máster, Certificado de Aptitud Pedagogica, Doctorado…) y el 8,3% tomará tiempo libre para hacer algo diferente – por ejemplo, viajar. La mayoría, sin embargo, esperara encontrar trabajo. Sus perspectivas son, en opinión del jefe ejecutivo de la Asociación de Reclutadores de Posgrado (AGR), Carl Gilleard, “muy alentadoras”: Su asociación ha previsto (en un estudio publicado el 28 de junio) que las vacantes de postgraduados se incrementaran en un 2,6% y el promedio de salario inicial subirar en un 2% hasta £25.000 durante el año 2011. El directo sitio web “Graduate Fog” no se deja convencer por el “optimismo cauteloso” de Gilleard y en su lugar apunta al hecho (confirmado por la AGR) de que en la actualidad hay 83 candidatos para cada puesto de trabajo de postgrado – en comparación con los 69 de 2010, 49 en 2009 y 31 en 2008. Esto demuestra, continua, “lo que realmente le sucede a los graduados al terminar la universidad”, es decir, que están luchando para lograr un buen empleo fijo (o finalmente lo que haya) y que sólo encuentran pasantias no remuneradas que prometen convertirse en un puesto permanente, pero que raramente llega a realizarse”. Sean Coughlin, corresponsal de educación para la BBC News, ha informado que aunque el mercado de trabajo para los recién graduados está mostrando signos de mejora, sigue siendo “muy competitivo” – especialmente para aquellos que les faltan experiencia laboral y que asi (como subraya Martin Birchall, Director Gerente de la investigación High Flyers) “tienen pocas o ninguna posibilidad de adquirir un trabajo bien pagado con una compania de alta categoria, independientemente de la universidad donde hayan estudiado, o los resultados alcanzados”.
Un tercio de los “puestos a nivel principiante” con las principales empresas del Reino Unido (50% en despachos de abogados y en el sector de bancas de inversiónes) se preve cubrir este año por los solicitantes que ya tienen un vínculo con la organización a la que se está aplicando. Sin embargo, Charlie Ball, Director Adjunto de Investigación de la Unidad de Servicios de Educación Superior (HECSU) considera que la situación del empleo es mejor que en recesiones anteriores y que no es tan seria como mucha gente cree. También que, a pesar del dificil mercado laboral, una gran mayoría de los graduados obtendrá empleo dentro de seis meses y “se establecerá mas adelante en sus carreras eligidas”. Reconoce, pero, que la crisis económica ha proporcionado a muchas empresas en el Reino Unido (17% es la estimación más reciente de “Internocracy”) la excusa dudosa para utilizar los postgraduados como mano de obra gratis. Este es un tema polémico en el que los líderes de los tres partidos principales de Gran Bretaña se han visto envueltos. En abril, el líder liberal demócrata y viceprimer ministro, Nick Clegg, lanzo la “iniciativa de movilidad social” del Gobierno de Coalicion. Fue citado en “Internship News” afirmando que quería una sociedad “en la que el éxito se base en lo que uno sabe, no a quien conoce”, que las pasantías deben estar abiertas a todos (no sólo a los “bien conectados”) y que los patrones deben retribuir a sus pasantes algún tipo de apoyo financiero. Clegg fue ridiculizado posteriormente por los medios de comunicación (en particular el “Daily Mail”) cuando admitió en el Parlamento que de adolescente, se procuro un puesto de interno a través de unos conocidos de su padre. Su postura fue entonces más debilitada y contradicha además por el Primer Ministro, David Cameron, quien comento al “Daily Telegraph” que estaba “muy tranquilo” respecto a la cultura de las pasantias y que incluso colocaría a uno de sus vecinos en su oficina. Mientras tanto, el líder del Partido Laborista, Ed Milliband, ha sido criticado por sus propios partidarios por que al parecer no cumplió con el compromiso que hizo durante la contienda por el liderazgo en 2010 de hacer una “campaña por la Ley de Salario Mínimo para que los empleadores (incluidos los Miembros de Parlamento) paguen a sus pasantes lo que les corresponde.”
Como resultado del creciente escandalo, el Gobierno ha ordenado a la Comisión de Baja Remuneración (LPC) a examinar la situación – una decisión bien recibida por Brendan Barber, Secretario General del TUC (Federacion de los Sindicatos). La propia LPC ya ha recomendado que HM Revenue & Customs tome medidas más fuertes para obligar a los empleadores a respetar las normas del salario mínimo. Desde el 1 de octubre de 2011 el salario mínimo de los adultos va a subir a £6,08 por hora (15 peniques más), el de jóvenes de 18 a 20 años de edad a £4,98 ph (6p +) y de 16 a 17 años de edad a £3,68 ph (+ 4p). La tarifa por hora para los aprendices se elevará a £ 2.60 – la cantidad mínima (como ha revelado la revista “People Management”) que el Instituto Colegiado de Personal y Administración (CIPD), ha sugerido que se debería aplicar a los pasantes postgraduados. “Management Today” ha calificado el debate sobre las prácticas no remuneradas como el “tema político candente” del momento, alegando que los procedimientos actuales “sin duda favorecen a los ricos” y citando una investigación realizada por el sindicato Unite, que descubrió que de los 450 jovenes trabajando en el Parlamento, casi el 50% no recibe ni ayuda de alimentación ni de transporte. También se mencióno el evento embarazoso (para el Gobierno) en febrero 2011, cuando pasantias de algunas empresas en el centro financiero londinese fueron subastadas por un precio de £ 3000 cada uno en la gala anual del Partido Conservador.
De todos modos, esto no es nada nuevo: el diario escoces “Sunday Herald” ha planteado que la Universidad de Edimburgo gana £ 222.400 al año mediante el cobro de £ 5.000 para estudiantes que buscan pasantias en el Parlamento de Escocia. El “Daily Mail” ha representado a muchos graduados como tan desesperados por conseguir empleo que “algunos están pagando miles de libras por el privilegio”. El Director del Servicio de Carreras de la Universidad de Oxford, Jonathan Black, ha expresado su preocupación por el crecimiento de las empresas que tratan de hacer dinero con las pasantías, recaudando hasta £ 1000 para las “cartas de introducción”. “Graduate Fog” pone de relieve los que considera los casos más descarados de explotación. Entre los mas recientes: el anuncio del National Trust para una pasantía no remunerada de “Coordinador del Programa” (es decir: para alentar a otros internos a trabajar para ellos gratis); el Centro de Justicia Social ofrece una pasantía de 22 meses (solamente con gastos de transporte); la diputada laborista Lyn Brown, que pretende “abogar incansablemente por un salario digno para todos” está a su vez buscando un “trabajador voluntario para Westminster” (sin gastos de alimentación). Tal vez lo más incongruente de todo es esto: La oficina de Londres de la “Iniciativa de Gestión Pública en África” (AGI), dirigida por el ex primer ministro británico, Tony Blair (que implementó el salario mínimo en 1998) requiere un interno con “excelentes credenciales académicas, comprobado capacidad administrativa y numérica, el dominio de Excel, a ser posible con experiencia previa en oficina “. AGI insiste en que “no tiene los fondos para pagar a los voluntarios por un papel que no es vital para la organización”. La reacción de la Graduate Fog : “Hoy en día, parece que hay que ser rico para permitirse el lujo de trabajar en una organización de caridad”.
Colin Gordon