INUNDACIONES DEL FUTURO: SERÁ LONDRES SALVADO POR UNA SEGUNDA BARRERA DEL TÁMESIS?
La capital se ha convertido en algo virtualmente inhabitable. Se asemeja a Venecia, pero sin góndolas. La Plaza del Parlamento se ha transformado en campos de arroz que llegan hasta las paredes del palacio de Westminster. El Palacio de Buckingham está rodeado por un mar de ranchos, y el edificio ‘Gherkin’ de la City está ocupada por “miles de eco refugiados”. ¿Se trata de una película de ciencia-ficción al estilo de Hollywood? No, segun la exposición que está teniendo lugar en el Museum of London hasta el 6 de marzo de 2011, una muestra de 14 foto-imágenes con la intención de “enfatizar el efecto pleno del calentamiento global, la escasez de alimentos, y el aumento de los niveles del mar” y de cómo los habitantes “tendrán que innovar y adaptarse para sobrevivir”. Diseñada por los ilustradores Robert Graves y Didier Madoc-Jones, nos muestran a un Londres “abrumado por el impacto de inundaciones de hasta 6 metros”- el mínimo requerido para romper la actual barrera del Támesis. No hay una fecha especificada, pero el mensaje está claro: ignorarlo es tu responsabilidad; podría ocurrir antes de que lo puedas imaginar.
El anterior Gobierno Laborista consideró invertir 20 millones de libras en un nuevo sistema de defensa contra inundaciones, con la posibilidad de una segunda barrera en Sheerness, Kent (al este de la que actualmente se encuentra en Woolwich). Phil Woolas, el entonces Ministro de Medioambiente, declaró que la probabilidad de inundaciones en Londres se ha duplicado en los últimos 25 años. Las estadísticas publicadas por la Agencia de Medioambiente de Reino Unido (UK Environment Agency’s) en su página web indican que los niveles del mar circundando el pais son 10 cm más altos que en el año 1900, debido en gran parte al deshielo glaciar del Ártico. Peter Acroyd, en su libro “El Támesis”, calcula que el sureste de Inglaterra “se está hundiendo” a un ritmo de aproximadamente 305 mm cada siglo – y que las mareas en la parte baja del Támesis aumentan de 0.6mm cada cien años. “Por eso la barrera del Támesis no proporciona una protección suficiente”. La revista “Water Power” también ha expresado su inquietud ya que, a pesar de todas las medidas que se han implementado para proteger las zonas cerca de Londres – como Maidenhead, Eton y Windsor – muchas de las propiedades todavía están en riesgo. Afirman que “la parte baja del Támesis ya ha sufrido dos inundaciones importantes en este siglo, en los años 2000 y 2003, y las de 2007 que ocurrieron a traves del UK apenas se evitaron en el capital. En la práctica, no es una cuestión de si volverá a suceder, sino cuándo y a qué escala.
Cualquier vaga ilusión que nos lleve a pensar que Londres es de alguna manera inmune al fenómeno del calentamiento global debería haber sido despejada tras las transmisiónes televisivas desde Brisbane (Australia) en el mes de enero. Los refugiados huyendo de sus hogares eran ciudadanos de un país moderno, desarrollado e industrializado. Las inundaciones mundiales se han convertido en algo frecuente y habitual. El año pasado sucedió en Madeira (febrero), en el sureste de Francia (junio), en el noreste de Brasil (junio), en el sur y centro de China (julio), en Pakistán (agosto), y Nigeria (agosto). Al comienzo de 2011 tambien acontecio en el sureste de Brasil y Sri Lanka. La encuesta publicada por la Convención de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC) antes de la Conferencia sobre el Cambio Climático en Cancún (México, diciembre 2010), señalaba “se han observado numerosos cambios en el clima a largo plazo, incluyendo condiciones extremas tales como sequías, fuertes precipitaciones, olas de calor y la intensidad de los ciclones tropicales.”
Estas valoraciones son tan aplicables en el Reino Unido como en cualquier otra parte del mundo. En el transcurso de los últimos años el clima en las Islas Británicas y alrededores ha sufrido un cambio evidente: Un ejemplo seria las nevadas en las pasadas navidades. Igualmente, los recientes veranos han sido consecutivamente con mucha lluvia. Junio de 2007 fue descrito como “uno de los meses más húmedos que se recuerden en Gran Bretaña”, con unas precipitaciones de casi 14 cms – doble el promedio normal. Caídas fuertes tuvieron lugar nuevamente en 2008, especialmente durante lo que la Oficina Meteorológica ha nombrado como “Agosto Terrible”. Noviembre de 2009 fue clasificado como el mes más húmedo en el Reino Unido desde 1914, quando se comenzaron a registrar las cifras.”. Una resena conducida por Sir Michael Pitt, presidente de la “Infrastructure Planning Commission”, ha defendido que la amenaza de las inundaciones debe tener la misma importancia que otros peligros, como la gripe pandémica o el terrorismo, y que deberían existir “convenios financieros” que respondieran a las emergencias de inundaciones excepcionales. Sin embargo, las probabilidades de que todas estas recomendaciones se lleven a cabo han disminuido debido a los recortes en el gasto publico anunciado por el Gobierno de Coalición. Según un informe del periodista de “The Guardian”, Damian Carrington, el 9 de febrero, “cuatro grandes proyectos de protección contra inundaciones han sido demorado y el futuro de más de 1.000 es incierto”. La Oposición ha acusado al Gobierno de “hacer una apuesta temeraria con los trabajos y hogares de la gente”, y Mary Dhonau, presidente ejecutivo del Foro Nacional contra Inundaciones (una organización de caridad que representa a más de 200 grupos de prevención de inundaciones en todo el Reino Unido) ha advertido que “por causa de los recortes del Gobierno, más gente podría morir por las inundaciones”. Simon Douglas, Director de AA Insurance, ha escrito a la actual Ministro de Medioambiente, informandola de que si la inversión en la defensa contra las inundaciones no se mantiene, las companias de seguros se volverán mucho mas exigentes con lo que cubren, y en consecuencia subirán los costes de las primas. La Ministro ha respondido a estas críticas defendiendo que las medidas de sus Departamento son mucho menos severas que las propuestas por el Partido Laborista quando estuvo en el poder.
Algunos proyectos del Río Támesis seguirán sin embargo adelante. Transport For London (TfL) tiene la intención de construir un cable teleférico de un kilómetro de largo y 50 metros de altura sobre el río entre la península de Greenwich y los Royal Docks para las Olimpiadas de 2012, a un costo de 25 millones de libras. Se recorrerá cada 30 segundos para transportar 2.500 pasajeros (podrán utilizar sus tarjetas Oyster) por hora en cualquier dirección, estará equipado con un espacio para bicicletas y reducirá significativamente el tiempo de viaje entre el 02 Arena y el centro de exposiciones Excel (ambos lugares olímpicos). Kent County Council (KCC) quiere construir un nuevo puente sobre el Támesis, preferiblemente situado al este de Gravesend, enlazando con Chadwell en Essex y llevando el tráfico directo hacia la autopista M11. Mientras tanto, James Cleverley, presidente del Comité de Salud y Servicios Públicos de la Asamblea de Londres, ha notado con preocupación que cada año “39 millones de toneladas de aguas residuales no tratadas se vierten en el río Támesis desde las alcantarillas de Londres, cifra suficiente para llenar el Royal Albert Hall 450 veces”. Cleverly tiene la esperanza de que el “súper alcantarillado” planeado por la empresa Thames Water ofrezca la respuesta adecuada a un problema cada vez peor.
COLIN GORDON