La Home Office Descarta El Veredicto De La Corte Superior Sobre Las Visas De Estudiantes:
El 8 de Julio, las escuelas de idiomas del Reino Unido ganaron lo que parecía, en aquel momento, como una victoria memorable y decisiva contra la UK Border Agency (UKBA). El Juez Foskett decretó que el hecho de haber incrementado el nivel de inglés requerido para estudiantes extranjeros que deseen seguir cursos en la Gran Bretaña de A1 (Elemental) a B1 (Intermedio) (medida aplicada por el anterior Gobierno Laborista poco antes de las elecciones de mayo), debería haber sido en primero lugar “discutida completa y apropiadamente en el Parlamento”. Los MPs, indicó, deben tener la oportunidad de debatir, escudriñar y (si así lo deciden), refutar “cambios materiales en la política inmigratoria”. Su decisión fue recibida con alivio y euforia por el gremio del EFL (Inglés como lengua extranjera) en el Reino Unido y por sus partidarios en la Casa de los Comunes. El MP Liberal Demócrata por Cambridge, Julian Huppert, estaba “absolutamente encantado”. Era ridículo, declaró, que se exigiera que los estudiantes que vienen al Reino Unido para estudiar inglés ya tuviesen gran conocimiento de la lengua. Ahora, siguiendo el resultado del caso, millones de libras en matrícula y miles de empleos serían resguardados. El Director de la Cambridge Academy of English, John Barnett, fue igualmente entusiasta sobre “la cuerda de salvamento que se nos ofreció para poder competir con el resto del mundo”. El Reino Unido, según declaró al “Cambridge News”, había perdido un montón de estudiantes que prefirieron los Estados Unidos, Canadá y Australia debido a las imposiciones de un nivel más alto de inglés. El efecto negativo no se borraría de la noche a la mañana: “El duro trabajo que tenemos por delante el resto del año es el de convencer a nuestros socios comerciales al estranjero que todo ha vuelto a la normalidad”.
Él no esperaba que la UKBA apelara la decisión de la Corte Superior. En ese sentido, tenia razon. La Home Office, sin embargo, de inmediato dejó claro que no estaba preparada para aceptar la derrota. En cambio, hábilmente eludió el fallo. Como lo señaló el grupo de presión “Free Movement”: ¿Para qué apelar si de todos modos, puedes cambiar las reglas? Y precisamente fue eso lo que la Home Office hizo. El jueves 22 de julio, una “Declaración de Cambios en las Reglas de Inmigración” fue introducida ante el Parlamento y en la cláusula 17 especificaba que para obtener los puntos bajo el PBS (El sistema de puntos), se debía tener una “Confirmation of Acceptance for Studies” (CAS o Carta de Confirmación de Aceptación de la institución educativa) emitida por el “Sponsor” (Escuela o Colegio) y que debe confirmar “que el aplicante tiene conocimiento del inglés equivalente al nivel B1 del “Council of Europe´s Common European Framework for Language Learning” (CEFR) o por encima. Además, que al aplicante se le pediría “que mostrase documentos que respaldaran la evaluación que había hecho la institución educativa de su conocimiento de ingles”. El efecto que esto produjo fue el de – confirmado rotundamente en el anexo titulado “Explanatory Memorandum”- “restaurar la posición que se tenía antes de que el veredicto de la Corte Superior fuera emitido”. English UK (la asociación que representa 440 institutos de idiomas públicos y privados) estaba “muy decepcionada de que los cambios se hubiesen realizado sin haberles dado la oportunidad de reunirse con el nuevo Ministro de Inmigración, Damian Green”, quien estando en la Oposición los había “apoyado mucho”. La reacción de algunos miembros de English UK fue: “desesperación, pero seguiremos luchando”. Un Director – que anticipó que las inscripciones de su escuela para el otoño estarían por debajo del 20%, 25% y 15% para todo el 2010- urgió a los colegas que escribiesen a sus MPs, consigan su respaldo y “al menos presionen para el debate en el Parlamento”.
Un reporte exclusivo en la primera página de la última edición de “El Gazette” (el periódico del gremio) firmado por la Editora en Jefe, Melanie Butler, ha puesto de relieve el hecho de que las normas fueran presentadas al Parlamento justo 3 días antes del receso legislativo (del 27 de julio al 6 de septiembre) y que estas coincidían con el periodo de máxima demanda para las aplicaciones para el próximo año académico. El método que el Gobierno ha usado (“que puede ser ilegal”) enfatizó, “es el de hacerlo efectivo primero y después darle al Parlamento 40 días (quando estan en sesion) para oponerse”. Si eso sucede, el Gobierno tendrá que corregirlo “y eso no será sino hasta septiembre”. Mientras tanto, como escribió en su artículo, miles de estudiantes serán rechazados porque no tienen el nivel necesario en el idioma o uno de los requisitos para entrar (TOEFL, IELTS, the Pearson Test of Academic English y el Cambridge ESOL Exam) estipuladas en la lista que será obligatoria desde el 12 de agosto. Un boletín de prensa publicado por Pennington, la firma de abogados que representa a English UK, refleja la extendida preocupación sobre la decisión del Gobierno de implementar el cambio antes de que el Parlamento haya tenido la oportunidad de considerar si las “extensivas medidas” son racionales o proporcionales. “Miles de estudiantes genuinos pueden verse impedidos de invertir en el Reino Unido. Esto puede generar significativas perdidas hasta que la cuestión sea resuelta por el Parlamento”.
El 28 de julio, English UK anunció que se había realizado una reunión dos días antes, a la que asistió el Ministro de Inmigración, Damian Green, el Jefe de la UKBA, Liz Homer, expertos de la industria educativa y MPs “representando las circunscripciones donde la economía local depende de los estudiantes foráneos que vienen al Reino Unido a aprender inglés” – a saber, los Liberal Demócratas Stephen Lloyd (Eastbourne), Adrian Sanders (Torbay), Julian Huppert (Cambridge), por el Partido Verde, Caroline Lucas (Brighton Pavilion), los Laboristas, Andrew Slaughter (Hammersmith) y Andrew Smith (Oxford East) más los Conservadores, Simon Kirby (Brighton, Kemptown), Conor Burns (Bournemouth West) y Steve Brine (Winchester). English UK sugirió que “el mejor indicador para los estudiantes de inglés es que aprobaron recientemente su educación secundaria en sus propios países, lo que equivale a lo que aquí conocemos como Año 12, usualmente el nivel AS”. Las regulaciones actuales, dijeron “estaban dañando un sector de negocios exitoso y que no existía evidencia que sustente la teoría de que los estudiantes de niveles inferiores fueran a desaparecer o quedarse más del tiempo permitido”. Recibieron con agrado la oferta de la UKBA “de comprometerse constructivamente a considerar las alternativas a la regla B1”.