Realmente Una Urgencia? Cuando Llamar Al 999:
¿Qué constituye exactamente una “emergencia”? El Diccionario Oxford la clasifica como “una grave e inesperada situación y a menudo peligrosa que requiere una acción inmediata”. La descripción del Diccionario Cambridge es prácticamente idéntica, aunque agrega que rápidas medidas deben aplicarse “con el fin de evitar nefastas consecuencias”. El “Diccionario de Negocios” – tal vez inevitablemente – se centra en circunstancias que no sólo podría causar heridas, sino que también podría resultar en “daños a la propiedad y / o interferencia con las actividades normales de una persona o empresa”.
Natalie Goldberg, la autora y oradora estadounidense de “Nueva Era”, sin embargo, con una visión un poco más pragmática y escéptica, declaro que individuos estresados “creen que todo es una emergencia”. Esta es una interpretación con la que muchas personas que trabajan en los servicios de policía, bomberos y ambulancias estaran de acuerdo. El sitio web “police.uk” especifica que “999” debería llamarse “si se esta comitiendo un crimen, cuando alguien sospechoso está rondando en la zona, cuando es un asunto de vida o muerte, si un serio accidente de tráfico ha sido presenciado o cuando hay uso o amenaza de violencia”. Por lo que ellos consideran “incidentes menores” (por ejemplo, si su auto es robado), debe en su lugar teléfonear al “101”, que (dicen) será atendido por oficiales y personal de la sala de control de la policía local”. Si desea presentar una queja o proporcionar información acerca de “cuestiones generales”, tales como vehículos abandonados, basura desechada ilegalmente o ensuciamiento por perros, “debe ponerse en contacto con su ayuntamiento”.
La Policía de Gales del Norte ha reconocido que “puede ser difícil de juzgar lo que es o no es una emergencia”, pero al mismo tiempo se preocupan de que muchas de las aproximadamente 550.000 llamadas que reciben anualmente son “inapropiadas”: Entre los ejemplos que citan son de alguien descontento porque el curry “takeaway” le llego frio y de otra persona que “pidió ayuda para desplazar un sofá atascado en un pasillo”. La Inspectora Jefe de la Policía de West Midlands (WMP), Sally Holmes, ha representado (en el “Daily Telegraph”) como “ridículas” las llamadas al 999 con respecto a “objetos perdidos, gente preguntando por direcciones, un fregadero ostruido en una habitación de hotel, alguien que había olvidado la contraseña de su computadora y parranderos que no se les había permitido la entrada a un club nocturno”. Esta gente malgasta nuestro tiempo, aseveró, “y desvia recursos de la policía de situaciones de verdadera urgencia”.
El WMP también han tenido que ocuparse de un cliente con problemas para conseguir servicio en una filial de McDonalds, un aprendiz de conductor que se molestó cuando su instructor le ordenó salir del coche, un miembro del público denunciando un líder espiritual como “falso”, y un hombre que quería que la policía “visite a su hermana para atemorizarla” .En la lista de la Policia de Devon Y Cornwall de peticiones estranas: alguien exigiendo que procesaran un “takeaway” chino “porque su pedido fue despachado con 45 minutos de retardo”. De hecho, los “takeaway” parecen ser un factor recurrente de llamadas al 999. La Policía de Greater Manchester(GMP) en una ocasión fue contactada por un hombre enojado debido a que ” habían puestos champinones en su pizza contra sus deseos”. En la misma ciudad, una mujer insistió en que el GMP debia hacer algo acerca de los gusanos en su cubo de basura.
El Cuerpo de Bomberos de Londres (LFB) han tenido que hacer frente a escenarios igualmente estramboticos.Incluido en sus ” Diez llamadas más excentricas”: “Una mujer que habia encontrado una araña en su almohada; Una anciana que oyo perros peleando fuera de su casa, les arrojó un vaso de agua, olvidando que su dentadura postiza se encontraban dentro del vaso. Pidió ayuda para recuperar sus dientes; Una llamada de alguien que dejo (accidentalmente) caer su teléfono por el inodoro. Había desaparecido en una curva en la tuberia; Una mujer con miedo de que sería mordida por un zorro en su jardín porque el animal la miraba de una manera peculiar”. El periodista del “London Evening Standard”, Nick Hodgson, informó (el 11 de octubre de 2013) que la LFB había sido inundada por casi 100 innecesarias llamadas a la semana y citó el consejo del oficial del LFB , Dave Brown, que “Si hay un animal inesperado en su casa , llame a la RSPCA (Sociedad Real para la Prevención de la Crueldad a los Animales), no marque 999 “.
Esta sugerencia es probable que haya aumentado la carga de trabajo de esta organización benéfica “a la que se llama cada cuatro segundos” (segun el columnista Adam Withnall en “The Independent”, el 4 de abril). El señaló que, en un acontecimiento reciente, alguien comunico al RSPCA que estaba “convencido de que tenía una rata en la cocina , probablemente enferma, ya que no se había movido desde hace algún tiempo”. Cuando el inspector llegó, “descubrió que en realidad se trataba de una cebolla que había salido de su bolsa de compra”.
A pesar de todas estas anécdotas, no es siempre la culpa del público. La introducción del número 111 en abril de 2013 para contactar el Servicio Nacional de Salud (NHS) en “situaciones menos urgentes” ha dado lugar a una gran confusión. ¿Cual número (111 o 999) deberia utilizar en casos de malestar de un amigo, familiar o usted mismo? La suposicion tiende a ser que las llamadas al 111 se tomarán menos en serio y que habrá una reaccion mucho mas lenta. Como reportado en The Independent, los jefes del NHS han admitido que los pacientes se han sentido “decepcionados” por el servicio 111, que cantidades de llamadas quedaron sin respuesta y que el mal asesoríamiento ha sido proporcionado por operadores sin experiencia médica “. Muchos paramédicos – entre ellos, el personal del Servicio de Ambulancia de la Costa Sureste – son (según el “Daily Telegraph”), muy críticos del sistema 111. Como declaro uno de ellos: ” Por temor de equivocarse, los operadores nos estan transfiriendo un monton de preguntas estupidas y sin sentido.