Las Rebajas de Enero: Una Perdida de Tiempo y Dinero?

El autor y poeta americano William Burroughs, una vez describió “junk” (pacotilla) como “el producto ideal, lo ultimo en mercancía. No hay necesidad de promocion. El cliente se arrastrará por una alcantarilla y rogará por poder comprarlo”. Aunque sería demasiado fuerte describir asi las miles de personas que abarrotaron las calles principales de Gran Bretaña tanto antes como después de la Navidad en busca de artículos a precios reducidos, muchos de la prensa britanica parecen estar de acuerdo con la esencia general del comentario de Burroughs. La columnista India Knight del Sunday Times, por ejemplo, quedó claramente perpleja (en su artículo del 1 de enero) por los dos mil “locos cazadores de gangas” que habían acampado toda la noche afuera de Selfridges y que en la mañana del 26 de diciembre entraron la tienda en ” una estampida como búfalos y pareciendose increiblemente a bárbaros a punto del pillaje”. ¿Quiénes son estas personas? se preguntó y “¿qué les ocurre?”. No veia el sentido de ser “aplastado por la multitud o estar rodeado de lunáticos empujando, todo por el placer de escarbar entre los restos”. Su opinión de que las compras en rebajas son un “auto-engaño de escala épica” y que algo no es barato si no lo necesita es compartido por muchos otros periodistas.

La página web de la BBC “Watchdog Consumer Advice” indica que es fácil dejarse llevar por gastos innecesarios en enero: “Si tropieza unos zapatos de diseño” a mitad de precio (al parecer rebajados de £ 300 a £ 175) y los compra por impulso, no está haciendo un buen negocio. En ese caso, acaba de perder £ 175”. Felicity Hannah de “Yahoo! Finance”, reconoce que sus percepciones tienden a ser distorcionado por descuentos del 80% y que posee blusas que nunca ha usado” porque eran “de muy bueno precio”. Sólo ve el potencial de ahorro y no evalúa si lo que compra de hecho merece la pena: “Hay que hacer un gran esfuerzo para pensar si realmente puede pagarlo”. Muchos de los compradores parecen haber sido simplemente atrapados por la atmosfera del momento. Una cocinera polaca entrevistada por “The Guardian” en el centro comercial Westfield de Stratford, al este de Londres, supuso que debia aver buenas ofertas disponibles “, si no, ¿por qué todo el mundo haría fila?”. Según una empleada de informática del oeste de Londres, el mismo centro se volvió una “locura absoluta”. No aviendose preparado una lista de las compras,  se metió de lleno en un “frenesí de consumismo incontrolado”.

Para cualquiera que esté decidido a aventurarse en esto pandemonium, “Which.co.uk” subraya que las tiendas que anuncian rebajas están obligadas a cumplir con legislación promulgada en mayo de 2008: antes de que los precios se reduzcan, el producto debe haber sido vendido a un precio mayor por 28 días consecutivos en el mismo lugar. El precio original debe estar claramente expuesto junto con el de venta: “Una etiqueta no puede decir simplemente ‘£ 20 – sino que hay que añadir algo así como’ Antes £ 40, ahora £ 20”. El problema con esto (como se nota en “about.com / bargainshoppingtips) es que” la costumbre de inflar el precio original, haciendo que parezca que ha sido reducido drásticamente, se ha convertido en una práctica común en muchas almacenes”. Sólo la clientela fija de una tienda puede estar segura de si las prendas han sido verdaderamente rebajadas. En Hawes & Curtis, por ejemplo, las camisas “York” que se venden actualmente por £ 28 tienen normalmente un costo de £ 89. Incluso cuando no hay duplicidad, el cliente con recursos limitados probablemente no permanece mucho tiempo en las tiendas de alta categoria que muestran jeans “desilados de moda” reducidos de £ 195 a “sólo” £ 165. También es perceptible que en muchas de las tiendas con pegatinas de “Descuentos de hasta el 70%” en las ventanas delanteras (Una vez dentro, esto a menudo cambia al 50% o menos para lo que Burroughs consideraba “basura”), los mejores productos están siempre en las secciones no rebajadas.

Un informe reciente de “Which” sobre los principales supermercados concluye que “algunas tiendas suben sus precios por algunos días, luego promueven sus productos como ‘a mitad de precio o menos’ durante semanas despues”. Esto podría aplicarse a otras gamas de comercio. En el sitio web “Totally You Consulting”, la escritora Sandra Collins recomienda observar los siguientes criterios para considerar una compra: “El vestido no solo debe quedar bien, sino que debe combinar con un minimo de tres otras prendas de vestir en su armario,  podriá usarlo por lo menos durante tres temporadas y el color debería sentarte fenomeno”. De todos modos, tanto “Which” como la web de BBC “Watchdog” proporcionan información acerca de cómo obtener un reembolso por algo que ha comprado o que ha recibido como regalo de Navidad. Una quinta parte de los encuestados de “Which” han declarado que están “frustrados porque las tiendas no dejan claro que su política de devolución es diferente durante las rebajas”. Tambien consideran que la política de devoluciones se debería mostrar en el punto de compra y se han quejado del personal por “falta de conocimiento” con respecto a la devolución de productos defectuosos – un derecho que,  de acuerdo con Richard Lloyd, director ejecutivo de “Which”, es igualmente válido para los artículos comprados en las rebajas. Una lista de los “plazos tipicos para devoluciones” está publicado en la web de BBC “Watchdog”: Incluye: Marks & Spencer (35 días), John Lewis (28 días), B & Q (45 días), Argos (30 días), Debenhams ( por lo general 28 días – pero extendido hasta el 31 de enero), Boots (política de devolución sin límites con el recibo). Por ley, los productos defectuosos deben ser devueltos dentro un “lapso razonable”, que en la práctica significa haber tenido la oportunidad suficiente “para llevarse a casa el producto, probarlo y traerlo de vuelta. Es importante reclamar de inmediato”. La Ley de Venta de Mercancias de 1979 estipula que un producto debe ser “como lo ha descrito el vendedor, de calidad satisfactoria y adecuada a su propósito”. Incluso si ha perdido el recibo, dice “Watchdog”, un extracto de cuenta bancaria, tarjeta de crédito o libro de cheques sirven como prueba de compra.

Mientras tanto, el consenso de los medios de comunicación del Reino Unido es que, a pesar o a causa de los “grandes descuentos”, muchas de las empresas más conocidas en las calles principales britanicas – como La Senza (ropa interior), Dixons, Clinton Cards, HMV, Past Times (regalos de nostalgia), Barratts Priceless (zapatos), Hot Tuna (ropa de surf) – parecen estar en graves dificultades financieras. Sus ingresos, en algunos casos, son insuficientes para cubrir sus gastos generales y pagos de deuda. Cifras provisionales publicadas por “Experian Footfall” y citadas en el “Daily Telegraph” el 2 de enero implican que la fiebre del “Boxing Day” (26 diciembre) era “algo fugaz”. Un fenómeno, sin embargo, que alivia un poco el pesimismo prevalente es que “Los chinos están en la ciudad y gastando más que nunca – un aumento de 63% en el último año”. (Robert Hardman en el “Daily Mail” el 2 de enero). Los analistas del grupo inversionista CLSA Asia-Pacífico calculan que “para el 2020 los chinos consumirán el 44% de todos los bienes de lujo del mundo”. ¿De dónde vino su auge económico? De la exportación de ropa barata a Europa, EEUU – y a nosotros aquí en el Reino Unido!

Filed under: Sociedad | Posted on January 11th, 2012 by admin

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