Gran Confusion Arancelaria Para Los Minoristas Britanicos:
“ La industria de la moda del Reino Unido está experimentando un período dinámico de
crecimiento y transformación. Con su enfoque en la innovacion y la sostenibilidad, esta marcando nuevas tendencias”. Además, según el periódico UK Reporter, la capital del país ha consolidado su reputación como centro de creatividad y la Semana Bianual de la Moda de Londres (LFW) sigue siendo una prestigiosa ocasion tanto para diseñadores reconocidos como para nuevos talentos emergentes.
Las declaraciones de la directora ejecutiva del Consejo de la Moda Británica (BFC), Laura
Weir, antes del inicio de la última LFW (del 19 al 23 de febrero), si bien no contradecían directamente nada de esto, reflejaban el actual estado de animo pragmático del sector. El evento alcanza su máximo potencial cuando combina lo ingenioso con lo comercial, ella subrayó a la editora de moda del Guardian, Jessica Cartney-Morley y reconoció que las presiones financieras han llevado a algunos diseñadores a ausentarse no solo de las programaciones de Londres, sino también de las de Nueva York y París. Esto explica por qué el BFC no ha cobrado por algunas pasarelas. Como le comentó
a Cartney-
Morley, organizar un desfile puede costar hasta £50.000, así que “si eso lo va a endeudar mucho, no lo haga”.
Según las últimas cifras sobre Gasto Familiar publicadas por la Oficina de Estadísticas Nacionales (ONS), el hogar promedio del Reino Unido destina aproximadamente entre el 3,9 % y el 4,1 % de su gasto anual a ropa y calzado, lo que equivale a unas £27 semanales. Esto, afirman, “demuestra la resiliencia de la moda como prioridad del consumidor, incluso en medio de presiones inflacionarias y una renta disponible más limitada”.
No obstante, el informe “Estado de la Moda 2026” de McKinsey & Company destaca que esta actividad a nivel mundial se enfrenta ahora a nuevos retos, como la considerable volatilidad económica y la disrupción tecnológica derivada de la
Inteligencia Artificial, que obliga a las marcas a replantear su infraestructura de marketing digital y comercio electrónico. En el Reino Unido, el factor de complicacion adicional es que continuan sufriendo las consecuencias del Brexit, a
pesar de que han pasado casi diez años desde que el Reino Unido votó afavor de abandonar la Unión Europea (23 de junio de 2016).
Como ha recalcado la Comisión Independiente sobre las Relaciones Entre Gran Bretana y la UE, la industria textil y de la moda del pais
no es solo una potencia cultural, sino también una fuerza económica que comprende 72.000 empresas y 714.000 personas, y que aporta £109.900 millones al tesoro público. Declara la Comisión, los requisitos de visado y permiso de trabajo que ahora enfrentan diseñadores, estilistas, modelos y fotógrafos británicos y de la UE han restado competitividad al Reino Unido en comparación con centros como París y Milán, y el éxodo del 60 % del personal cualificado europeo ha supuesto una grave pérdida de mano de obra.
El reducido acceso a mercados claves de la UE ha obligado a muchas marcas a buscar nuevas oportunidades en otros lugares. Por ello, la decisión del presidente de Estados Unidos, el 2 de abril
de 2025, de establecer lo que denominó “aranceles recíprocos” causó tanta consternación en Gran Bretaña. En aquel momento, la
Asociación de Moda y Textiles del Reino Unido (UKFT) notó que Estados Unidos es el segundo mayor mercado de exportación del Reino Unido para la moda y los textiles y que el nuevo régimen arancelario estadounidense no beneficiaría a nadie, dado que los consumidores estadounidenses tendrían que pagar mas y que posiblemente, los fabricantes británicos, que ya deben afrontar unos costes sin precedentes, disminuirian sus ventas a los norteamericanos
La decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos, emitida el 20 febrero, de que el presidente no
tiene autoridad para imponer aranceles sin la aprobación del Congreso no significa que los acuerdos comerciales previos puedan reanudarse de inmediato. El presidente, tras haber sido impedido de emplear la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) de 1977, proclamó enseguida que, en su lugar, invocaría la sección 122 de la Ley de Comercio de 1974 para aumentar los aranceles a nivel mundial en un 15 %.
Mientras tanto, en medio de todo esto y del frenesi mediático internacional por el arresto de Andrew Mountbatten-Windsor, la LFW se desarrolló prácticamente según lo previsto.
De hecho, el propio rey Carlos III asistió al día de inauguracion, el 19 de
febrero, en los estudios BFC al 180 el Strand, sentado en primera fila para el desfile de la diseñadora británico-nigeriana Tolu Coker, rodeada por Stella McCartney y Laura Weir. Era la primera vez, reportó la columnista del Independent Lara Owen, desde la aparicion de la reina Isabel II en 2018, que un monarca británico reinante había acudido a una presentacion LFW en un gesto de apoyo a la escena de la moda británica. Los cuatro días restantes contaron con la presencia de figuras habituales como Burberry, Erdem, Emilia Wickstead,Temperley London y Simone Rocha, además de varios diseñadores que participaban por primera vez.