La Industria De La Moda Britanica Exige El Fin Del “Impuesto Turistico”:
“Nunca ha habido un momento tan difícil para los diseñadores británicos”. Aunque no
falto el glamour, el brillo y la innovación en las pasarelas de la última Semana de la Moda de Londres (del 13 al 17 de septiembre), muchos de los comentaristas de los medios nacionales que cubrieron el evento, como Karen Dacre y Hannah Connolly en nombre de la revista “Estilo” del Sunday Times, se mostraron claramente preocupados por el futuro del sector.
Tanto Jess Cartner-Morley, del Guardian, como Sarah Butler, del Observer, describieron
como una señal preocupante el “drama” que se está desarrollando en torno a Burberry, que ha experimentado una rápida caída del
valor de sus acciones y de su estatus de marca de lujo global. Cartner-Morley se mostró un poco más optimista y previó que la moda del Reino Unido “se recuperaría después de un mal año” y que la relación con el nuevo Gobierno laborista seria mas calida en comparacion a la “frialdat”que existia con los Conservadores. Ademas, como enfatizaron Dacre y Connolly, a pesar de sus problemas, esta actividad nacional todavía contribuye con unos £60.000 millones anuales a la economía y emplea a 1,3 millones de personas.
Existe un consenso generalizado en los círculos empresariales en Gran Bretana de que el principal culpable de
las dificultades financieras que afrontan los negocios de ropa, hostelería y turismo ha sido la abolición por parte del Gobierno conservador del régimen de exportaciones minoristas (RES) en enero de 2021, que hasta entonces había proporcionado un reembolso sobre lo que los visitantes extranjeros gastaran durante su estadia en el pais. Esta decisión, según ha declarado Sir Rocco Forte, presidente de Rocco Forte Hoteles, al CEBR (Centro de Investigación Económica y Empresarial), constituyó “un espectacular autogol” al convertir al Reino Unido
en el lugar más caro en Europa donde comprar, ya que los 27 miembros de la UE, así como la mayoría de los países de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) y otras 63 naciones a traves del mundo siguen manteniendo esta concesion.
En opinión de Forte. El Reino Unido no puede permitirse el lujo de seguir enviando turistas,
especialmente los más acomodados, a los brazos de sus rivales: “Mientras dejemos el impuesto turístico en vigor”, ha manifestado, “París, Milán y Berlín no pueden creer la suerte que
tienen”. Por lo cual, ha organizado una campaña en la que 350 líderes empresariales, entre ellos los directores ejecutivos de Marks & Spencer, Primark, Jigsaw, Heathrow, Gatwick, British Airways, Burberry, Mulberry y algunos parlamentarios han firmado una carta abierta a la Ministra de Hacienda, Rachel Reeves, pidiendo que se abandone esta tasa.
El CEBR ha estimado que la política actual está costando a la economía británica una
perdida de ingresos de £10.700 millones, cantidad que de otro modo habría obtenido por la gran afluencia de vacacionistas de ultramar que ahora se van a otros lugares. Ésa es precisamente la razón por la que, como ha observado el grupo de servicios profesionales Xeinadin, el clamor alcanzará “un punto álgido” para que la Sra Reeves restablezca las compras libres de impuestos en su presupuesto de otono.
Sin embargo, el colaborador de la revista anglo-italiana NSS, Lorenzo Salamone, expreso el 12 de julio un considerable escepticismo sobre si la crisis de ventas para muchas marcas famosas como Burberry, los numerosos despidos de personal y la reduccion drastica del desembolso turistico debido a la competencia de otros paises, seran la prioridad absoluta para el nuevo gobierno.
Un boletín de Negocios Vogue publicado el 8 de julio destacó las esperanzas de los principales profesionales de la moda y la belleza después de la aplastante victoria electoral del Partido Laborista el 4 de julio. Todos ellos abogan unánimemente por el regreso del sistema anterior sin IVA, aunque el consultor de marca y comunicación, Chinazo Ufodiama, también cree firmemente que la industria de la moda en este momento está siendo dirigida por personas que no tienen una comprensión real de sus necesidades e influencia.
Daniel Gayle, diseñador y fundador de la marca británica Denzilpatrick, se siente
alentado por el proposito del
Partido Laborista de “reiniciar la relación” con Europa, reduciendo las barreras al comercio pero igualmente restaurando la percepcion global del Reino Unido como un foco cultural y artistico. Mientras tanto, Harriet Vocking, directora ejecutiva de la agencia Era-Ecologica, cree que el Partido Laborista tiene la oportunidad de realmente efectuar un cambio y debería comenzar por gravar la moda rápida. El Reino Unido, proclama, hasta ahora no ha hecho nada para regular los enormes problemas de sobreproducción y consumo excesivo en la moda.
Hilary Marsh y la organización “Transformar El Comercio”, en la que es asesora
de políticas de la confección, consideran que el convenio global está diseñado para hacer que un pequeño porcentaje de la población sea extremadamente rico, mientras que los productores están mal pagados, infravalorados y obligados a trabajar en condiciones inseguras. Los empleados de la moda en el Reino Unido y en el extranjero, afirman, deben ser incluidos en la promesa del Partido Laborista de lograr algo mejor.