London Fashion Week: El Cambio Climatico Ensombrece Las Pasarelas:

Todos estuvieron allí como de costumbre en la última Semana de la Moda de Londres SS20 (13-17 de septiembre): Diseñadores famosos como Mark Fast, Roberta Einer, Molly Goddard, Erdem, Victoria Beckham. Sin embargo, esta vez no fueron los ùnicos que acapararon la atención de los medios, hubo que compartirla con las manifestaciones delante del lugar principal de LFW en el Strand. El grupo de protesta britanico, “Rebelion de Extincion” (ER), había pedido al Consejo Britanico de la Moda (BFC) que cancelara el evento por completo “en reconocimiento de la amenaza existencial que enfrentamos”. Cuando esto no ocurriò, como informó la editora de moda del Guardian, Jess Cartner-Morley, el 14 de septiembre, arrojaron baldes imitando la sangre sobre el pavimento para simbolizar que el sector de la moda , como otras industrias, está conduciendo al declive de la vida en el planeta.

 

Durante los cinco días de LFW, también entregaron folletos declarando que la moda es uno de los mayores azotes de la tierra. “No haga ni compre más ropa”, instaron,”En cambio, sea creativo con la ropa que ya existe en el mundo. Ahora tenemos suficiente para siempre “. La diseñadora Stella McCartney, esta claramente de acuerdo. En una “Carta Abierta a la Industria de la Moda” publicada en la revista “Estilo” del Sunday Times el 15 de septiembre, notó que se ha convertido en una de las industrias más perjudiciales del mundo y es responsable de más de un tercio de los microplásticos oceánicos: Cada segundo, el equivalente de un camión de basura de textiles se envía a vertederos o se quema, mientras que el teñido de textiles es el segundo mayor contaminador de agua limpia a nivel mundial “.

El BFC, en su comunicado de prensa anterior a LFW sobre el posible impacto de un “Brexit sin acuerdo”, enfatizó la importancia de que el Reino Unido conserve su posicion como líder mundial en creatividad, innovación y negocios, en particular porque la industria de la moda vale más de £32 mil millones para el PIB del país y emplea a màs de 890,000 personas. No obstante, como señaló el columnista del Observer, Ed Helmore, el 1 de septiembre, aunque la gente en Gran Bretaña compra más prendas de vestir que en cualquier otro país europeo, también parece que se deshacen rapidamente de muchas y de hecho, 11 millones de ellas terminan en los vertederos del Reino Unido cada semana.

En respuesta a esto, la modelo Stella Tennant y la organización benéfica Oxfam, han lanzado una campaña llamada “Segunda Mano de Septiembre” con el objetivo de persuadir a los consumidores de no adquirir ropa nueva durante al menos 30 días. Según la periodista del Guardian, Sarah Butler, el 22 de agosto, ya hay una tendencia entre muchos jóvenes a comprar en sitios de reventa como Depop en el Reino Unido y los analistas de mercado GlobalData anticipan que el sector de segunda mano será un 50% más grande que su homòlogo de la “moda inmediata” para 2028.

Helmore destaca la sugerencia de Nicole Phelps, Directora de Pasarela Vogue, de que las celebridades deberían dar el ejemplo al volver a ponerse trajes que usaron en el pasado. También cita los resultados de un estudio de las Naciones Unidas que indican que la industria de la moda es responsable de aproximadamente el 10% de todas las emisiones de gases de efecto invernadero, el 20% de las aguas residuales y consume más energía que las líneas aéreas y las industrias navieras combinadas.

La directora ejecutiva de BFC, Caroline Rush, reconoce que los problemas de sostenibilidad y cambio climático representan desafíos formidables para la industria de la moda, pero insiste en que el BFC escucha el mensaje del ER. “Nuestro papel”, dijo a Cartner-Morley, “es hacer que la información sea digerible para las empresas de moda, asi que puedan tomar medidas prácticas”. Un ejemplo de esto fue el lanzamiento en LFW por el diseñador Roland Mouret y la compañía Arch & Hook de perchas de ropa desarrolladas a partir de 80% de plástico marino que se cosecha de los océanos y las vías fluviales y por lo tanto elimina los desechos plásticos del medio ambiente.

Otro conocido diseñador, Julien Macdonald, está tratando de asegurarse de que su marca se vuelva más ecológica. Su ropa, le informo a la periodista de moda del Evening Standard, Lizzie Edmonds, está hecha de la mayor cantidad posible de telas orgánicas..

Mientras tanto, BFC está implorando al Gobierno que busque un acuerdo con la Unión Europea que garantice que los diseñadores y estudiantes internacionales continúen sintiendo que son bienvenidos para estudiar y trabajar en el Reino Unido. Argumenta que la introducción de los aranceles de la Organización Mundial del Comercio (WTO) tendrá serias implicaciones, dado que la moda se constituye de “componentes de bienes que atraviesan las fronteras varias veces antes de convertirse en un producto terminado”. Los diseñadores, impulsados por la necesidad de lograr un alto nivel artístico y creativo, deben adoptar un enfoque global en todos los elementos de su negocio, desde la búsqueda de la tela perfecta hasta conseguir los mejores cortadores de patrones del mundo para trabajar con esa materia.

Filed under: Sociedad | Posted on September 26th, 2019 by admin

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