La Semana De La Moda En Londres: Llama A Poner Fin Al “Absurdo Sistema De Las Pasarelas”:

La Moda, de acuerdo con la diseñadora venezolana Carolina Herrera, “siempre ha sido una repetición de ideas”. Lo que la hace nueva, en su opinión, “es la forma en que es presentada”. El Consejo Británico de la Moda (BFC) parece estar consciente de que un ocasional “cambio radical” a la fórmula de esta Semana de Moda (LFW), como propuso la profesora del colegio Central St Martins, Judith Watt, es esencial para asegurar que el evento bianual no se convierten en algo demasiado previsible y rutinario.

El septiembre pasado, después de 6 años basado en Somerset House en el Strand, LFW se trasladó a Brewer Street Car Park en Soho. El resultado fue que adquirió un poco más  de”agudeza”, aunque al mismo tiempo creo una horrenda congestión del tráfico en la zona circundante. Este fué de nuevo el lugar para la 63 edición de la LFW (19º-23 de febrero), que ofrecio una combinación de lo familiar y lo innovador.

La tradicional fórmula de un Show de 5-10 minutos – en la que cada modelo se contornea hacia los fotógrafos agrupados en el otro extremo, posan frente a ellos, se retiran por la pasarela para luego aparecer todas juntas para la gran final – ciertamente no ha sido abandonada, se noto que hubo  más “Presentaciones” que en los previos LFWs. Estos pueden durar dos horas y proporcionan a los medios de comunicación y compradores internacionales suficiente  tiempo para ver las colecciones, tomar fotos de las modelos mostrandose estáticas en los pedestales (Manuel Faccini en Carlton House) o rodeadas de  espuma (Marta Jakubowski en el Instituto de Arte Contemporáneo). El Show de Ong-OAJ Pairam en Carlton House era una mezcla de los dos conceptos: Las modelos primero desfilaron al frente de la audiencia y luego se quedaron inmóviles durante diez minutos al final para las fotos y para responder a las preguntas.

Como es habitual antes de cada LFW, el BFC publicó estadísticas enfatizando la “contribución directa” de la industria de la moda del Reino Unido a la economía de la nación (£26 mil millones) y que “apoya 797,000 puestos de trabajo”. Hubo £27 mil millones en ventas de ropa femenina en el Reino Unido en 2015 y al parecer el 51% de las mujeres británicas han comprado un bolso de mano en algún momento del año pasado. Durante los cinco días del evento “35 millones de personas a traves el país” podrán ver ” el contenido LFW” en 60 pantallas externas facilitadas en colaboración con la organización “Ocean Outdoors”. Mientras tanto, los fideles seguidores de la moda que preferían asistir personalmente estaban dispuestos, como siempre, de hacer una cola de 40 minutos en el viento y la lluvia para entrar a una breve ‘Muestra ‘a menudo de sólo 10 minutos (o menos) de duración.

La apretada agenda de LFW significó que muchos espectáculos en efecto se competian entre sí. No fue posible, por ejemplo, asistir a las presentaciones de Zandra Rhodes en el ICA y de Molly Goddard en el Topshop Show Space, Tate Britain, porque tuvieron lugar casi simultáneamente el mismo sábado. Había suficiente tiempo, sin embargo, para correr desde la pasarela de Holly Fulton en Brewer Street, tomar el metro hasta Kings Cross y llegar justo antes del inicio de Emilia Wickstead Show en la Plaza Pancras.

En los ultimos años, una controversia ha girado en torno a la presión sobre las  futuras jovenes modelos de  adelgazar a casi “talla cero”. La diputada conservadora, Caroline Nokes, ha exigido (informó el Sunday Times el 31 de enero) que el Parlamento toma medidas para garantizar que “las agencias emplean modelos que gozan de buena salud y presentan una imagen realista a que el público puede aspirar”.

Un debate igualmente intenso se centra  ahora en si el “enfoque tradicional en temporadas para las colecciones de pasarela” todavía tiene sentido para las grandes empresas de moda tales como Burberry. Las prendas expuestas en LFW AW16 deben salir a la venta en el otoño / invierno de este año. Como Lauren Cochrane de The Guardian señaló el 6 de febrero, esto da a los muchos ejecutivos de las importantes cadenas de almacenes la oportunidad de asistir en las pasarelas, copiar los diseños y ponerlos en sus tiendas cuatro meses antes de que “el producto autentico” sea disponible al publico, pero que al salir  ya no se vera  como”nuevo”.

La solución a este problema, segun Karen Dacre en el “Evening Standard” el 5 de febrero, es permitir a los clientes   “que puedan obtener en las tiendas o en linea las colecciones inmediatamente después que han sido lanzadas en las pasarelas “. Esto es precisamente la intención de Burberry.

Por consiguiente, escribió Karen Kay en el Observer el 14 de febrero, las colecciones ya no tendrán “temporadas”. Ella citó el punto de vista del diseñador norteamericano, Tom Ford, que “Hemos estado viviendo con un calendario de la moda y un sistema que es de otra época” y la creencia de Judith Watt que “la locura absoluta del regimen actual, en términos de espectáculos extravagantes y compras voraces  tiene que ser detenido”. La industria de la moda, ella dijo a Kay, es “està al borde del desastre, destrozada  por la avaricia y el consumo insaciable. La creatividad se  ha ido. Los diseñadores están sufriendo crisis nerviosas debido a la presión de entregar nuevo, nuevo, nuevo “. Kay atribuye esta situación al “Yo quiero lo que quiero cuando lo quiero (IWWIWWIWI) Generación”.

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Filed under: Sociedad | Posted on February 25th, 2016 by admin

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